Quarentine

Por: Cuatlicue Mokto*

Inquietantes noches de insomnio

pausas oscuras de espera

expediciones de erráticos pensamientos

viajes astrales a desconocidas tierras

es el vaivén de las olas del pensamiento

ondulante movimiento de ensimismada fantasía

telón de fondo del debate de la humanidad

lucha de opuestos

el negro total o el dorado rayo de la luz del día

 

La nave que llega desde el océano

imagen de imposibles formas

humano discurso entre lo nuevo y lo oculto

ajenas estructuras de pensamiento laten 

fuertemente enraizados a la tierra de piel oscura

habitantes de iridiscente pluma de ave, 

azul turquesa, el cielo marino que cobija  

 

Una llamada de atención

de tajante firmeza

moral humana de ambigua naturaleza 

locura y belleza, 

mezcla imposible

¿podrá extinguirse la llama de la vida? 

¿podrá aligerarse su carga extrema?

Cuestionamientos constantes 

Aglomeración de respuestas delirantes

La tierra continuara su andar perene

sin mirar atrás, 

lejos de las multitudes de sal y arena  

condena de la inconsciencia humana

 

Esta noche el silencio es sobrecogedor

me estremece y me nubla en llanto

el techo lunar salpicado de estrellas

irrumpen en el mutismo 

con luz diminuta el manto glaciar 

el nocturno estadio citadino 

donde antaño habitó la Nada

 

La afonía de la noche nos cae encima 

grueso manto de niebla

un cambio inevitable nos sobrevuela

latente y abrumador 

regazo de sombras oscuras

que erizan la piel y hiela el alma

incesante ondeando se desliza

dejando su serpentina marca tatuada 

en la piel del tiempo, 

en la suave brisa

en la luz cobriza del cielo opaco

 

Corteza de huevo fracturada

anegada en llanto

deja caer sin recato sus ropas, 

tus lágrimas lóbregas

humildemente vencida

sus hojas secas de otoño una a una desprendidas

con cálida delicadeza de orgullosa fiereza

espeso sigilo, 

Infinita piel moteada, sedosa y peluda 

en la memoria del cuerpo la faena queda impregnada

placer de receptiva belleza

vientre líquido de profundidad indómita 

naturaleza feroz, 

impredecible obstáculo insalvable

muerde, besa, devora, sin modestia

a mares de distancia, 

a un segundo la tibieza

la hembra fiera apaciguada

 

En las gotas acumuladas de llanto, 

macerada

nota a nota en armonía su ánimo 

de blanco y negro transmutado

te das poco a poco, 

paso a paso, 

gota a gota

mirada tras mirada

trueque de exóticas especias

reciprocidad, 

esgrima de lenguas sonrosadas

cada deuda pagada

tu túnica, 

tu muralla de piel descalza abatida, 

Rasgada

evanescente la seda de tu veladura volátil   

enjambre camaleónico es tu mirada 

banco de peces multiforme

luz de certidumbre renovada

 

El ave de la osadía se posa en tu pelo 

en él muero cada noche

calidez de abril

un año has cumplido 

desde la primera vez que te cruzaste en mi camino

con tu playera bebé gatuna

“Good Vibes”, was written 

leyenda japonesa, 

la deleitable y apacible destreza de tus manos  

esculpe con la yema de los dedos 

la silueta de la flor sobre la rama, 

Greenleaf así te llaman

habitante de los bosques 

de mundos imaginarios 

muestras gran habilidad en el manejo de las armas

diáfano as de luz blanca es tu sonrisa 

tú voz, madura manzana

de roja hermosura 

Pecado, 

a ti te llaman

tu onda sonora me ha sido negada

esta noche tu voz me acompaña.

 

 

**La imagen que acompaña este texto es de la artista visual @hhininge

Aviso: El texto anterior es parte de las aportaciones de la Comunidad. La idea es dar libre voz a lxs lectorxs en este espacio. Por lo anterior, el equipo de Feminopraxis no edita los textos recibidos y no se hace responsable del contenido-estilo-forma de los mismos. Si tú también quieres colaborar con tus letras, haz clic aquí para obtener más detalles sobre los requisitos.

 

Deja un comentario