Archivo de la etiqueta: feminismo

Yo sí te creo

Por Clara S. Quintana*

¿Cómo no iba a creerte? ¿Qué clase de persona sería si ignorase el despliegue de poder de la sociedad patriarcal para enredarlo todo de forma que los verdugos acaben pareciendo las víctimas? ¿Por qué iba a dudarlo? Yo, que he apretado el paso cuando volvía a casa en mitad de la noche, escapando de fantasmas de carne y hueso; yo, que he escuchado todo tipo de comentarios indeseados en un lapso de tiempo mínimo mientras esperaba a una amiga en su portal; yo, que me he cambiado de acera en una falsa sensación de seguridad, que me he escalofriado al oír testimonios de otras mujeres. Yo, que he bebido, que he divagado, que he necesitado de otros y he deseado, con fuerza, tener suerte y gente decente a mí alrededor en esos momentos. Seguir leyendo Yo sí te creo

Pensar con el género

Justo ayer terminé de leer el libro de Chimamanda Ngozi Adichie “Todos deberíamos ser feministas”, un libro corto y muy profundo. Al ir detallando lo difícil que puede resultar la vida al proclamarnos Feministas y cómo es que la cultura va exagerando las diferencias entre seres y, por si fuera poco, adjudicándolas al género, habla de lo complicado que es que los hombres piensen con el género, le cedo la razón.

Por eso, mientras estaba en el hospital esperando a pasar con el médico, me dediqué a escribir algunas de las cosas que para los hombres NO es pensar con el género, claro que sé que son millones, pero creo que 25 bastan para empezar a reflexionar: Seguir leyendo Pensar con el género

El impacto del feminismo en nuestras vidas

Por Karina Esmeralda Gallegos Bañuelos*

Las feministas luchan para que las mujeres sean libres, que cada mujer pueda decidir sobre su cuerpo, sobre su vida y desmitificar todos aquellos preceptos que nos dicen que “LAS MUJERES NO PUEDEN”, inclusive la ciencia ha sido machista y misógina a lo largo de los años y aún ahora, decir que en efecto la mujer por su “biología” no puede hacer las mismas actividades que un hombre o que no tiene la misma capacidad intelectual que un hombre por el solo hecho de ser mujer es machista. Decir que no puede tener cierto puesto, o hacer actividades que se consideran como masculinas, es que nos nieguen la posibilidad a nosotras de desarrollarnos, académicamente y en lo laboral.

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Por una nueva lactancia

Escrito por Maria Gourley (@GourleyMaria)

Lactancia Materna: derecho en retroceso

La práctica de la lactancia materna se ha ejercido de forma discordante en el transcurso de la historia y en diferentes civilizaciones. Actualmente se impulsa de forma global para la protección de los derechos de la infancia, pero no a partir de una visión integral

En la Antigua Grecia (1,200 a 146 a.C.) las leyes constreñían a las mujeres a amantar. De la misma forma, el Corán, libro religioso principal de la fe islámica escrito en el siglo VII de la era cristiana, indica que “las madres amamantarán a sus hijos durante dos años completos” –sura 02, aleya 233– y en la Roma Imperial la concepción de una “buena madre” tenía estrecha relación con la lactancia.

Diversas civilizaciones promovieron y aceptaron de manera natural el método de crianderas o nodrizas, lo que permitía a mujeres en situación acomodada optar por no realizar esta tarea e inclusive en la Francia del siglo XIII ya se experimentaba con preparados de leche animal para sustituir la leche materna.

Desde una perspectiva contemporánea, se ha considerado la incorporación de las mujeres al mercado laboral en países industrializados como la responsable de que las madres comenzaran a desligarse de la lactancia. Una reflexión exigua si no se analizan los muchos elementos que la maternidad adjunta. Por supuesto existe una incompatibilidad manifiesta entre el estilo de vida de la mujer postmoderna y el amamantamiento, pero no por desvinculación, sino por la carencia de sistemas que resguarden los derechos femeninos, la falta de participación masculina y la transmisión constante de información parcial y fragmentaria.

Hoy sabemos a ciencia cierta que la alimentación materna prolongada es el método recomendable para el óptimo desarrollo humano. La leche es un producto adaptado a las necesidades nutricionales de cada especie, provee mayores probabilidades de supervivencia a las/los recién nacidas/os, reduce problemas de salud y genera un vínculo afectivo.

Es por ello que tanto instituciones como organizaciones realizan importantes campañas de difusión para promoverla. En México específicamente se creó en 1996 el Comité Nacional de la Lactancia Materna, tutelado por la Secretaría de Salud.

Lamentable me resulta siempre que dichos esfuerzos no reparen muchas veces en factores sociales, culturales y económicos y que no vayan asociados a acciones que consideren elementos que involucran directamente a las madres como individuos autónomos e independientes de sus hijas/os y como mujeres mayoritariamente sin opciones viables para una maternidad protegida.

Esta sociedad tiende a definir el valor y la realización de nosotras las mujeres por medio de la maternidad –esta última relacionada al sacrificio y la abnegación, no a la satisfacción–, y la maternidad y sus implicancias no se conciben como una elección soberana y como uno de los muchos aspectos del universo femenino.

En el tema específico de la lactancia natural, esta creencia se manifiesta al destacarse los beneficios que esta tiene para la/ el recién nacida/o, desatendiéndose acciones concretas que la fomenten de manera práctica y en función de las necesidades de la mujer.

La lactancia materna debe concebirse como un derecho, tanto para la/el bebé como para la madre. Debe alentarse no solo a partir de la imposición y la obligatoriedad –situación que produce culpabilización en las mujeres que por cualquier razón no puedan llevarla a cabo–, sino por medio del establecimiento de estructuras precisas que protejan a madres, padres e hijas/os.

Resulta paradójico que la Organización Mundial de la Salud y la Unicef recomienden lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y lactancia materna continuada durante dos años o más, que se utilicen estas recomendaciones en el país pero que la Ley Federal Mexicana del Trabajo en su artículo 170 establezca solo 84 días de licencia maternal obligatoria para sectores públicos y privados y que no exista fuero maternal (imposibilidad de despedir a la madre luego de la fecha de parto). También es chocante que se excluya a los progenitores del discurso y en el aspecto legal: la lactancia natural y exclusiva exitosa requiere de la participación del padre como sujeto activo e involucrado en dicha labor y los hombres mexicanos no reciben permiso con goce de sueldo luego de ser padres.

Tampoco se han realizado proyectos de formación temprana que presenten la lactancia como parte de un plan de educación; continuamos relacionándola con un acto tabú y perteneciente al perímetro de lo privado: solo en Estados Unidos 12,000 mujeres son detenidas anualmente por dar pecho en público, aunque este acto no se encuentre estipulado como ofensa ante la ley –Suzanne McNevin, web Citizens for Change–.

p.59

Asimismo, la incorporación de información pública y abierta alusiva a las diversas sensaciones físicas y emocionales que las mujeres experimentan al lactar ha sido prácticamente inexistente. La figura de la madre plácida amamantando no es siempre una realidad y es por ello que, pese a las recomendaciones y concibiendo a la mujer como un sujeto participante y no como un objeto nutricio, la lactancia debiera esbozarse como una situación ideal y no como un deber forzoso. Al amamantar, el cuerpo de la mujer produce oxcitocina y prolactina, ambas hormonas relacionadas generalmente con estados anímicos positivos. Pero no todas las mujeres experimentan satisfacción, de hecho, altos niveles de oxcitocina pueden producir estrés y cambios emocionales tales como depresión e irritabilidad. La lactancia puede resultar también físicamente dolorosa para la mujer y conlleva un desgaste físico importante. No existen actualmente espacios de reflexión e intercambio fuera del área sanitaria (que priorizará al neonato por sobre la madre) donde madres y padres puedan acudir en caso de tener dudas e inquietudes.

Sería muy deseable que el constructo teórico del discurso pro lactancia circunscribiera a la mujer en el mismo nivel de importancia que la/el recién nacida/o, para la protección de los derechos de ambas/os y estuviese orientado al cuidado, la conciencia y la inclusión, como aspecto importante de un cambio cultural que asuma las complejidades que la maternidad en general representa, enfrentando sus problemáticas específicas y en función de la instauración de una perspectiva integradora.

*Artículo originalmente publicado en la Revista México Social

Maria Gourley

Artista multidisciplinaria chilena-canadiense, activista, docente y promotora cultural, miembro de la Canadian Alliance of Dance Artists, con estudios superiores en música popular, danza, lenguas y gestión, receptora de beca por excelencia académica otorgada por el Gobierno de Canadá. Se ha desempeñado en coordinación y producción en diferentes países, realizando labores de gestión, coordinación y docencia. En 2008 fue propuesta como “Mujer del año” por la comunidad latinoamericana residente en Vancouver, por su aporte a las artes y a la cultura.

De la realidad al cine.

Considero Requiem for a Dream parte de mi selección de películas favoritas tanto por la composición de la pieza como por el mensaje en que todxs en algún momento podemos empezar un camino sin retorno a partir de las necesidades que el capital nos impone. La nueva pieza de Aronofsky Mother! es para dejar la piel helada, en este punto si no la has visto y no te gustan los spoilers mejor detente y luego lees lo que vendrá. Seguir leyendo De la realidad al cine.

Pussy Riot: medios oficiales en Rusia y cómo subvertirlos.

“Estábamos en busca de verdadera sinceridad y sencillez, y encontramos estas cualidades en la santa locura del punk”. Nadezhda Tolokonnikova, integrante de Pussy Riot

Maria Alyokhina, es una de las integrantes del colectivo artístico musical Pussy Riot, un grupo de feministas punks, que al saber de la reelección de Vladimir Putin para presidente de Rusia en el periodo 2012-2018, se preguntó un frío verano del 2011:

El mágico otoño del 2011. La revolución de nieve, ¿qué escribirán en los libros de historia? ¿la mencionarán en absoluto? ¿qué será de ella -será el comienzo de una revolución más grande que está por venir-? Fuimos guiados (el pueblo ruso) por una creencia en la posibilidad del cambio, una creencia ingenua e infantil que puede despertar repentinamente en los adultos y es usualmente acompañada de sentimientos de vergüenza y la necesidad de justificarse. Salimos a las calles. Escribimos carta por carta hasta convertimos en una declaración revolucionaria.

Riot Days, Maria Alyokhina.

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Labor doméstica, capitalismo y nuevas demandas

Por Maria Gourley*

Hombres y mujeres no somos explotados de igual forma por el capitalismo; dos fundamentos básicos avalan lo antepuesto: la condición de la mujer en el mundo laboral remunerado, donde perciben en promedio un 37.4% menos que los hombres en el sector público y hasta un 50% menos en el sector privado (Estudio Manpower, 2005), y la situación de la mujer dedicada a las labores domésticas y al cuidado de la familia

Yo misma fui criada por una “dueña de casa”; yo y la mayoría de mis compañeras de clase y mujeres provenientes del círculo social donde me tocó crecer. Los roles que aprendimos no eran cuestionados ni debatidos: así eran las cosas. Los hombres trabajaban en el ámbito público y las mujeres cuidaban a sus hijos(as) y realizaban las labores domésticas. Socialmente, inclusive, se percibía con compasión a aquellas madres (y me atrevo a expresarlo sin miedo de faltar a la verdad) que “trabajaban”, porque la inserción de las mujeres en el mercado laboral remunerado se relacionaba con la carencia (lo cual es probable que fuera mayoritariamente cierto). Fui de aquellas a quienes les tocó levantar los platos y lavarlos en domingo familiar, mientras mis hermanos se quedaban sentados disfrutando de la sobremesa. Seguir leyendo Labor doméstica, capitalismo y nuevas demandas

Frida Kahlo: un referente erróneo del feminismo

Por Alejandra Franco*

Tanto Frida Kahlo como el feminismo se han vuelto un tema de moda. Cualquier chica que se dice ser feminista, suele mencionar a Frida como un estandarte de las mujeres. Pero, ¿es cierto que deberíamos considerarla como un símbolo del movimiento feminista?  Mi respuesta rotunda es un NO.

Los medios nos han pintado a una Frida que dista mucho de lo que en realidad fue. Y nosotros, día con día alimentamos ese pensamiento en el que alabamos a Kahlo por ser “una chingona”. ¿Una chingona?

Permítame señorita, está usted equivocada.

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Mi cuerpo no es público.

El 21 de agosto se dio un gran paso en la historia de millones de mujeres en las diferentes luchas feministas, son ahora 4 los países de América Latina y El Caribe que NO han cambiado sus políticas autoritarias y misóginas para seguir prohibiendo algo que desde tiempos de antaño se ha practicado, preservando estas leyes lo único que se logra es que nuestras vidas sigan corriendo peligro, que nuestro futuro se vea opacado y que nuestra salud se atrofie. Seguir leyendo Mi cuerpo no es público.

La maternidad es un acto feminista

Por Karen Márquez Saucedo*
Tijuana, B.C., 3 de agosto de 2017

Reseña a Viaje al centro del útero. Diario de un embarazo, fanzine escrito y publicado por Inés de la Crass en mayo de 2016, en la Frontera Norte.

Hablar de maternidad desde una posición transfeminista, anarquista y punk, es convocarnos desde la ética, desde el reconocimiento de nuestras diferencias. Si a todo eso le sumamos un ser radical, sensible y brutalmente amoroso, podremos aproximarnos a la aventura de este viaje que aporta no solo al debate de la maternidad, sino del maternaje[1] y de la crianza.

La historia universal nos ha heredado diversas representaciones de la feminidad en arquetipos como Tlazolteolotl, Isis, Coatlicue, Eir, Kali, Venus, por mencionar algunas; y a través de ellas versamos sobre el rol de las mujeres en las diversas sociedades del mundo.

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