Editorial (julio)

Estamos en julio y nuevos debates se ponen sobre las mesas de diálogo feministas. Por un lado, en México, éste mes celebramos 62 años de haber conquistado el voto femenino, lo que nos motiva a plantear que “elegir y poder ser elegidas” no implica elegir sobre nosotras mismas y nuestros cuerpos; ya que en nuestro país la mayoría de los estados penalizan la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Como en México, alrededor del mundo las mujeres enfrentan violencia institucional sobre sus cuerpos, la cual las orilla a morir por abortos mal practicados, insalubres y en la clandestinidad; o en su defecto a sufrir diversos y severos trastornos a la salud física y mental, o a llevar a término embarazos no deseados que se convierten, en los más de los casos, en niñxs mal cuidadxs, maltratadxs, o abandonadxs, acentuando las problemáticas de la infancia. Por ejemplo, países como Chile, siguen luchando por despenalizar al menos tres causales –básicas- para abortar: inviabilidad fetal, peligro de vida para la mujer y embarazo por violación. El Salvador, Nicaragua, Honduras, Haití, Surinam, Andorra, Malta y El Vaticano continúan prohibiendo en su totalidad el aborto; es decir, incluso en caso de violación. Por otro lado, el gobierno trumpista se aferra a retirar el apoyo de Estados Unidos a cualquier proyecto, ya sea interno o externo, que practique abortos; incluidos aquellos que trabajen con mujeres adultas y niñas en zonas de conflicto, quienes viven un alto riesgo de ser violadas y resultar embarazadas.

Este mes también conmemoramos el Día Internacional del Trabajo Doméstico (22 de julio),

declarado en 1983 por el II Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Lima, para promover el reconocimiento del trabajo que las mujeres hacen en sus hogares y que, a pesar de aportar a la sociedad y las economías nacionales, parece invisible. Arraigado en la división sexual del trabajo, que refuerza el papel subordinado de las mujeres en la cultura, economía, sociedad y política, el trabajo doméstico ha carecido del reconocimiento y prestigio social que tradicionalmente se vinculaba con las actividades públicas, destinadas a la producción, y ocupadas por varones. […] Se estima que las mujeres latinoamericanas, fundamentalmente las más pobres, dedican entre 12 y 18 horas cada día al trabajo doméstico: al año, suman 1.700 millones de horas. (Observatorio Ciudadano de los Derechos de las Mujeres)

Es importante tener en cuenta la relación que el trabajo doméstico tiene con la maternidad, ya que ambas actividades pertenecen, desde la perspectiva patriarcal de los roles de género, a las características “naturalmente femeninas”. Es decir, que dentro del imaginario social de las sociedades patriarcales, que las mujeres sean madres y amas de casa, o empleadas domésticas, es algo natural en ellas; por lo que estas ideas se trasladan a todas las esferas de la vida social, incluyendo aquellas que tocan los derechos humanos. Así, forzar la maternidad en mujeres y niñas, o destinarlas a trabajar en el hogar un número de horas significativamente mayor al de hombres, sin goce de sueldo ni reconocimiento, o en caso de ser empleadas domésticas, a trabajar con sueldos mínimos (sin contar que en la propia casa se repetirá la labor), no es considerado una violación de sus derechos humanos más que por lxs feministas.

Así mismo, a finales de mes, conmemoramos el Día Internacional de la mujer negra, latinoamericana y caribeña (25 de julio) el cual

Fue declarado por las mismas mujeres afro descendientes y afro caribeñas que reunidas en el Primer Encuentro de Mujeres Negras en República Dominicana en el año 1992, recontaron una historia no solo de racismo y sexismo, hasta entonces invisible, sino tomaron la decisión de construir una fuerza política que hoy ha producido teorías, análisis, discursos y nuevas prácticas. (Observatorio Ciudadano de los Derechos de las Mujeres)

Entre esos discursos cabe el feminismo interseccional; el cual reconoce que la opresión no se manifiesta de manera exclusiva a partir del género, sino que existen múltiples variables de opresión en juego en las relaciones de poder-dominación, tales como la raza, la clase social, la especie (cuando hablamos de explotación animal), entre otras. Así, desde el feminismo interseccional, podemos plantear que el aborto es una problemática multifactorial, que de no entenderse de tal manera, deja de lado los niveles de afectación que mujeres de diferentes backgrounds sociales viven. De ahí la importancia de reconocer la urgencia que la despenalización del aborto y el apoyo a programas de salud sexual y reproductiva que trabajen con mujeres en zonas marginadas y de conflicto, implica. No permitamos que la ceguera moralista y misógina que los Estados/Iglesia tienen frente a las problemáticas particulares que viven las mujeres, destruya los derechos antes alcanzados, ni detenga aquellos que están en proceso de ser alcanzados. Es nuestro deber como feministas no descansar hasta que los discursos sobre la maternidad y el trabajo doméstico (de cuidados y crianza), se modifiquen para alcanzar una sociedad justa y equitativa que realmente ofrezca a las mujeres las mismas oportunidades de crecimiento y derechos humanos que a los varones.

Desde Feminopraxis urgimos a las feministas de distintas corrientes a que no se pierda de vista esta vital discusión y demandemos constante revisión y cambio a las leyes que penalizan el aborto en México y otros países. Invitamos a compartir campañas que visibilicen la lucha por el derecho a decidir de mujeres latinoamericanas, para generar presión en tanto hermanas de continente y de batalla. Asimismo, hacemos un llamado para no olvidar a las mujeres que viven en Estados Unidos y otras zonas del mundo, quienes se verían fuertemente afectadas en caso de que dicho gobierno retire los apoyos a los programas de planificación familiar como Planned Parenthood, que practican abortos seguros en 10 países del mundo.

Que su lucha sea nuestra, unámonos en sororidad por una vida libre para todas.

-Feminopraxis

Mujeres circulares

*Por Rosario Ramírez

En el mundo académico dicen que las temáticas de trabajo te eligen, que son una parte no resuelta de la vida personal. También dicen que ante la dinámica objetiva de la ciencia no es posible hacer de la experiencia personal un objeto de estudio. Sea como sea, muchas veces nos enfrentamos y decidimos abordar temas que nos tocan, nos mueven o nos circundan de una o muchas maneras. En mi caso, hablar de y desde el ser mujer se me presentó de un modo más que vivencial.

Me mudaba de casa, llegué al espacio de dos chicas que había conocido por casualidad. Después de tomarme el tiempo para instalarme, fui invitada a mi propia bienvenida. Más que una cena o una charla, aquello fue un ritual donde a través de una meditación guiada, el objetivo era hacer una conexión con nuestro ser interno, con la luna, con el útero, con la tierra; tender un puente imaginario que nos une con el cosmos y reconocernos como parte de un todo…

En aquel momento me pareció bello, pero extraño. Había cosas que me sonaban muy bien, pero que la mayor parte del tiempo me alimentaban muchas preguntas. A lo largo del año que viví en esa casa, vi gestarse muchas reuniones y noches alumbradas con velas, aromatizadas con incienso y acompañadas de voces mágicas y tambores. Los círculos de mujeres hacían su aparición en mi vida, pero también en mi trayectoria académica.

Cuando decido analizar desde la antropología esas colectividades me doy cuenta que, como muchas prácticas femeninas, estas organizaciones eran ignoradas, minimizadas desde los ojos externos, porque ¿qué hacía un grupo de mujeres reunidas? ¿celebrar su ser femenino? ¿qué era eso? ¿por qué mujeres que no se conocían entre sí decidían ser parte de una colectividad que le danzaba y le cantaba a la luna, que hablaba de menstruación, de sangre, de fluidos y también de lo sagrado de sus cuerpos?

Pasé cuatro años en mi propia danza por estos círculos, aprendí de técnicas de sanación, aprendí lo valioso del ciclo menstrual, aprendí de las abuelas y de mis pares, aprendí mucho de todas y de mí misma, pero también vi lo profundamente separadas que nos sentimos las mujeres en un mundo dominado no sólo por los varones, sino por las instituciones que no reconocen en nuestras alianzas un potencial transformador. Quizá aún no dimensiono el poder que tienen, tuvieron y tendrán estas organizaciones en el plano social, pero sí pude darme cuenta que lo espiritual, sus narrativas y sus modos, no están desconectados de las luchas diarias que vivimos las mujeres, feministas o no.

Analizando mis propios diarios de campo y la literatura que me dio luces para comprender ese entorno, me di cuenta que la dimensión espiritual aún cuando es parte de lo que nos constituye (sea al interior o en los márgenes de las religiones), es una parte que el feminismo ha desconocido, negado o dejado de lado; quizá porque desde las grandes religiones las mujeres somos, una vez más, ese otro negado, esos seres impuros e imperfectos que siguen destinados a lo privado y a lo ausente. Pero, por otra parte, estaba viendo y viviendo el crecimiento de organizaciones femeninas con un componente espiritual que, desde ámbitos fuera de lo político, estaban y siguen cuestionando la forma patriarcal de comprender lo sagrado y también las formas en las que hemos aprendido a tratar nuestros propios cuerpos.

El feminismo ha utilizado el discurso sororario como una de sus múltiples banderas, ha usado la arena política para colocar en la agenda pública el lugar de las mujeres desde marcos de igualdad; pero este otro feminismo, el espiritual, también lo hace desde otra trinchera, desde un sitio donde las subjetividades también se construyen desde la experiencia vivida y desde la carne. La rabia es creadora tanto como el amor, y estas mujeres circulares lo saben. Los círculos de mujeres se han convertido no sólo en una forma de experimentar otros tipos de espiritualidad en el marco de lo alternativo y no institucional desde el plano religioso, también, y quizá sin quererlo, son un modelo arquetípico de organización y socialización de los saberes femeninos que se ha vuelto transversal en la búsqueda de la inclusión de nosotras mismas y del reconocimiento de lo que podemos crear juntas.

Son mujeres que luchan por un mundo más amable y más justo, con ellas, con todas, con sus cuerpos y sus emociones. Las mujeres en círculo apelan a lo espiritual como una de sus muchas fortalezas, pero también luchan por una autonomía corporal, emocional y por el empoderamiento mas allá de los límites que la propia sociedad y las creencias reconocidas lo permiten. La espiritualidad femenina desde estos espacios nos muestra una cara diferente de las luchas por colocarnos en el centro. Nos muestran que hay otras maneras distintas de reconocernos, de ubicarnos en el mundo y de saber que no estamos solas. Porque como dicen “una mujer que sana, es capaz de sanar a otras” y saben y difunden la autonomía desde la práctica y desde “pedirse y darse a sí mismas lo que ellas necesitan”

Alma de Cantaora, Amparo Sánchez y la Abuela Margarita:


*Rosario Ramírez es Doctora en Ciencias Antropológicas, Maestra en Ciencias Sociales y Licenciada en Sociología. En sus investigaciones analiza las prácticas religiosas y espirituales de mujeres y jóvenes en los márgenes de las religiones institucionales. Colaboró en proyectos relacionados con los derechos sexuales y reproductivos y ha sido tallerista en diversas organizaciones y colectivos enfocados en el empoderamiento de las mujeres y la apropiación del espacio público.

Puedes contactar a Rosario a través e sus redes en Twitter y Facebook.

Aviso: El texto anterior es parte da las aportaciones de la Comunidad para la sección Sororidades de Feminopraxis. La idea es dar libre voz a lxs lectorxs en este espacio. Por lo anterior, el equipo de Feminopraxis no edita los textos recibidos y no se hace responsable del contenido-estilo-forma de los mismos.  Si tú también quieres colaborar con tus letras, haz clic aquí para obtener más detalles sobre los requisitos.

MIC Género 2017

El cine es una herramienta poderosa que permite llegar a personas en espacios y latitudes diversas, con un filme nos identificamos, nos vemos en los personajes, suspiramos y sentimos. En el cine convergen elementos de todas las artes que generan una combinación mágica que nos toca como humanas, que nos hace sentir y vibrar, pero también reflexionar sobre otras realidades, en donde la interseccionalidad y su concretización en situaciones de género, raza y clase, se vuelven no solo concepciones abstractas, sino historias de hermanas, de mujeres, de niñas, de guerreras.

MIC Género, Muestra Internacional de Cine con Perspectiva de Género,  busca acercar los estudios de género a una población diversa, a través del cine y diversas actividades educativas y culturales que permitan que la reflexión feminista no quede en aulas y estudios académicos, sino en las pláticas de familias, parejas y amigos que se reúnen para compartir y debatir sobre un tema determinado, hasta llegar a reflexiones que permitan transformar realidades e imaginarios colectivos.  Este año, MIC Género cuenta con las siguientes categorías:

Movilidad humana y migración / Derechos sexuales y reproductivos / Ecofeminismos / Etarismo y relaciones intergeneracionales / Disonancias / Encierros y reclusión / Vs media / Resiliencia /Cuerpo atlético / Minoridades en foco / Queer y Postporno / Infancia y DDHH

Las ciudades y fechas de proyecciones y actividades son las siguientes:

  • CDMX: 2 al 13 de agosto
  • Xalapa: 16 al 24 de agosto
  • Puebla: 23 al 31 de agosto
  • Guadalajara: 23 al 26 de agosto
  • San Cristóbal de las Casas: 29 de agosto al 3 de septiembre
  • Acapulco: 5 al 10 de septiembre
  • Guanajuato: 7 al 13 de septiembre
  • Oaxaca: 12 al 21 de septiembre

También MIC Género estará en 2 ciudades de Argentina.

MIC Género contará con diversas actividades, talleres, conferencias, clases, conciertos, presentaciones de libros etc. a cargo de organizaciones como Artículo 19, Luchadoras Tv, Clóset de Sor Juana A.C. etc. y activistas como Dana Karvelas, la primer mujer transgénero en ser premiada como mejor actriz por su papel en la cinta Estrellas Solitarias, Tamara de Anda, periodista y bloguera mexicana, mejor conocida como #LadyPlaqueta, o Marisa Belausteguigoitia, académica y feminista.

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Desde la fundación de Feminopraxis, hemos apostado al Arte en sus diferentes manifestaciones, como herramienta de transformación feminista y por ello no podemos dejar de invitarles a aprovechar proyectos como MIC Género, nos interesa sobre todo apoyar, conocer y difundir aquellos filmes que han sido construidos bajo la mirada de mujeres (este año son 67 dirigidas por mujeres y 65 por hombres) esperamos que el número de películas creadas por nosotras aumente el siguiente año, también nos interesan las propuestas que muestran problemáticas que nos tocan como mujeres, como la violencia doméstica, el acoso escolar, la diversidad sexual y la reflexión sobre poblaciones en situaciones de extrema vulnerabilidad.

El arte debe ser un puente para reflexionar y accionar, así que no sólo te invitamos a ver los filmes, sino a involucrarte en temáticas feministas, a proponer y organizarte y si te gusta escribir te invitamos a compartir tus reflexiones sobre los filmes de MIC Género,  a que nos compartas el eco que en tí genera el cine o tu resonancia con películas o personajes, con gusto publicaremos tus letras en la sección #Sororidades en #Ars feminista

Acá dejamos una probadita de lo que será MIC Género 2017:

 

 

Punto Gozadera: autogestionando placer desde los feminismos.

Una de las resistencias que los colectivos y espacios feministas autogestionados libramos, es conservar un pensamiento y apuesta política feministas que no se acomoden al mainstream; es decir, a las corrientes que promueven un discurso y una forma de vivir el feminismo, como si fuera un “fenómeno” uniformador. En México tenemos colectivos y propuestas feministas autónomas, autogestivas y que resisten creando programas únicos y en su mayoría de cooperación voluntaria o gratuitos. Son mujeres o personas no binarias que no están en el foco de los reflectores o que no salen en las portadas de revistas de moda, porque no son personalidades que “venden”. Son espacios y personajes que se dan a conocer de boca en boca y que llegan a ser indispensables cuando algo bueno se va a armar.

imagesPunto Gozadera es un espacio único en el corazón de la ciudad de México, justo en la Plaza de San Juan. Abierto desde el 2015, y visitado como un restaurante de comida vegana y vegetariana, poco a poco se abrió a otras actividades que podrían haberse visto como radicales: talleres sobre autogestión del placer sexual, conciertos con bandas que hicieron vibrar y estallar de emociones inexplicables, talleres de autodefensa; diálogos entre trabajadoras sexuales, reflexiones sobre transfeminismos, lesbofeminismos; capacitaciones en feminismo y activismos; presentaciones de Rebeca Lane, Las Krudas Cubensi y demás.

DEEzWb8U0AAC2jeNo faltarán los vecinos asustados por consignas como “Machete al Machote” y el desfilar de personajes nada heteronormales. Así, de boca en boca, Punto Gozadera ganó el reconocimiento y respeto como un centro cultural inigualable. El placer por el conocimiento, el compartir, la comida, la música, las artes y la música se dan cita en sus variados eventos sobre diversos tópicos feministas para visibilizar prácticas y saberes que favorecen los saberes comunitarios, el empoderamiento colectivo y la inclusión desde los diversos feminismos e identidades queer.

Desde Feminopraxis queremos reconocer y visibilizar la importancia de este espacio; justo ahora el colectivo que da vida a todo lo que se mueve a favor del placer en la gozadera, necesita nuestro apoyo y sororidad.

Punto Gozadera es un espacio cultural feminista restaurante vegetariano/vegano coordinado e integrado por lesbianas y mujeres. Queremos que nos apoyes para poder realizar  actividades culturales con mejor infraestructura. A través de la realización de conversatorios, talleres, presentaciones de libros, obras de teatro, fiestas y muchas otras actividades en un espacio seguro para todas, buscamos crear cotidianidad libre de violencias machistas. Con tu apoyo acondicionaremos el área de exposiciones y talleres, también adquiriremos un equipo de sonido, lo cual nos permitirá organizar eventos (tanto propios como de colectivas externas) de mayor calidad e impacto y mantendremos una cartelera constante de propuestas accesibles.

Si has estado en alguna de las actividades de Punto Gozadera y tu experiencia ha sido inolvidable o crees que ese espacio te ha dado algo, no dudes en apoyar. Con lo poco o mucho que donemos, haremos que este proyecto prospere y a su vez, nosotrxs también nos vemos favorecidxs por todo lo que sucede en Punto Gozadera.

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Y si quiere seguirles de cerca, lo puedes hacer aquí en su: Facebook Gozadera

 

LAWA: un alto a la violencia doméstica en Londres.

Las estadísticas señalan que en Reino Unido, cada semana dos mujeres mueren a manos de sus parejas o ex parejas, siendo casos de violencia doméstica en su mayoría. Si en América Latina esta es una grave realidad, mujeres en contextos migratorios no son la excepción. 

Desde el 2000, la migración de latinoamericanos a Reino Unido se ha incrementado notablemente. Un 60% de esta población reside en Londres y en sus alrededores, y la mitad identifica su origen étnico como ‘otro blanco’. Dos terceras partes, tienen menos de 40 años y se encuentran en edad de trabajar. En su mayoría, la población latinoamericana migrante cuenta con educación universitaria, pero de 1 a 5 de esos profesionales, no saben hablar inglés o no lo hablan bien. El lenguaje es uno de los obstáculos más fuertes, dentro de nuestra comunidad, para conseguir un empleo que cumpla con las expectativas, más allá de prestar servicios en el sector de la limpieza, la construcción, los cuidados y trabajo doméstico. Casi una tercera parte tiene un pasaporte del Reino Unido y otra quinta parte, tiene un pasaporte de la Unión Europea. El 70% vive alquilando a particulares, a la vez que gestionan servicios públicos sin que sea una garantía acceder a ellos. Así, nuestra comunidad engrosa una de las poblaciones con más retos para hacer vida estable y segura en este país.

En este contexto, ¿qué pasa con las mujeres, adolescentes y niñas? Al llegar a Reino Unido, muchas enfrentan los retos de adaptación cultural y el aprendizaje de una nueva lengua. Muchas de ellas están envueltas en relaciones afectivas, familiares y de pareja con dependencia emocional, económica, experimentando violencia doméstica, abuso laboral, relaciones sociales e íntimas de dependencia emocional, o condiciones precarias de vida. Aunque busquen encontrarse seguras y salvas en su integridad, a veces se aíslan o no hablan de estas realidades por temor a la exclusión o a ser juzgadas por la gente de su alrededor, por lo que su prioridad no es la integración comunitaria sino trabajar, aunque sea en condiciones precarias y de explotación, con la idea de salir adelante.  

Las niñas, adolescentes y mujeres jóvenes también tienen sus propios retos. Algunas de ellas viven el impacto migratorio en sus emociones. Pueden experimentar la ilusión que supone vivir en un país con una cultura y lengua diferentes, pero en su proceso de integración, pueden sentirse o verse expuestas a sentir enojo o aislamiento. Enojo si la decisión de migrar fue acordada entre sus parientes o tutores sintiendo que fueron forzadas a migrar; un sentimiento de desamparo puede invadirles, llegando a la indiferencia y aislamiento en su propio entorno familiar. Si viven en contextos de violencia doméstica, las niñas y adolescentes se sienten en una posición incómoda de ser mediadoras entre sus padres, totalmente ignoradas y también vivir esa violencia. También puede suceder que si los padres no viven juntos, sustituir la ausencia con regalos y premios es muy común. Esos entornos familiares y sociales llevan a pensar que no hay certezas hacia futuro, y por lo tanto las inseguridades no ayudan a mantenerse a salvo y seguras.

Latin American Women’s Aid, LAWA, es una organización sin fines de lucro que desde hace 30 años es liderada por mujeres latinoamericanas, afrodescendientes y de otras minorías étnicas (mujeres de color, como dicen en Reino Unido), y apoya a mujeres de nuestra comunidad para salir de la violencia doméstica y otras formas de violencia basadas en el género que se dan en contextos migratorios, como lo ha señalado tanto la prensa nacional como internacional.

Es una organización de base social y pequeña que, como muchos espacios comunitarios, hace frente a las políticas conservadoras de recortes a los servicios públicos a mujeres de color; LAWA está haciendo todo lo posible para sobrevivir y seguir acompañando a mujeres y niñas en el camino de la autonomía. Es la única organización latinoamericana que tiene un Refugio para las mujeres de nuestra comunidad que han decidido salir de la violencia doméstica y continuar su vida con otras alternativas. Dos años atrás lanzaron una campaña para salvar el Refugio, y hoy todavía sigue la lucha por conservarlo. Algunas mujeres que pudieron cambiar su vida gracias al apoyo que recibieron en el Refugio de LAWA, fueron parte de esta campaña.

 

La forma de intervención de LAWA es desde el feminismo interseccional y negro. Es decir, para acompañar a mujeres que han experimentado violencia doméstica o de género, considera las múltiples aristas identitarias que exponen a las mujeres de nuestra comunidad a vivir una serie de exclusiones, sin embargo, no es bajo un discurso paternalista; todo lo contrario, esa reflexión es para reconocer aquellos elementos que también empoderan, dignifican y llevan a tomar el control de sí mismas. Es por ello que impulsa otros proyectos como Mujeres tejiendo el cambio (Change Makers Programme) donde dos veces por semana, latinoamericanas y afrodescendientes se reúnen para compartir saberes y experiencias en temas relacionados a la justicia social, la justicia de género y ética feminista desde diversos tópicos. Es un espacio permanente de reflexión que da vida a formas de accionar el cambio.

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Algunas de las Change Makers que se reúnen en LAWA para compartir sus experiencias y aprender mutuamente.  

Hoy, tú puedes apoyar a que LAWA continúe con su trabajo apoyando su campaña de recolección de fondos, “Creando espacios y un futuro seguros para mujeres” en el siguiente enlace bit.ly/womenlawa para que mujeres latinoamericanas al llegar a Londres, sientan que no están solas, que hay respuestas y alternativas a toda forma de violencia, y sobre todo, que estos servicios se proporcionan en español y portugués. Todo lo que dones hoy entre las 2:00pm. y 9:00pm.  Se va a multiplicar al 50%.

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Si quieres conocer más del trabajo de LAWA, puedes seguirle en: http://lawadv.org.uk/es/

https://www.facebook.com/LatinAmericanWomensAid/  y @LAWALondon.

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La información basada en estadísticas sobre la población latinoamericana en Londres, puede verse en el siguiente link: https://www.trustforlondon.org.uk/wp-content/uploads/2016/07/Towards-Visibility-full-report.pdf

MARÍA MARÍA: FEMINISMO VISUAL

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Imagen tomada de LaReplica.es

María María Acha-Kutscher es una artista visual feminista, nacida en Perú. Su obra, llena de colores y de realismo pop, representa, principalmente, a mujeres y feministas del mundo, en escenas de lucha y resistencia, tanto con mensajes en español, como en inglés y otros idiomas. Un trabajo que reivindica y visibiliza el feminismo, el arte con perspectiva de género y la incansable lucha de las mujeres contra el sistema patriarcal. Sus trabajos más famosos incluyen Mujeres Trabajando para Mujeres, el cual se divide en cuatro colecciones: Visual Bios, Behind Him, Indignadas y Made in Latin America (Hecha en Latinoamérica).

En Visual Bios, María María expone retratos de feministas famosas como Angela Davis, Virginia Woolf, Lydia Cacho, María Elena Moyano, entre otras; también retrata colectivos feministas disidentes como FEMEN, Pussy Riot y Guerrilla Girls. En Behind Him, nos muestra una serie de imágenes de parejas heterosexuales famosas como Dora Maar y Pablo Picasso, Frida Kahlo y Diego Rivera, Gerda Taro y Robert Capa, entre otras, resaltando la biografía de las mujeres.

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Por su parte, Indignadas reúne imágenes de mujeres en protestas globales como 15M en España, la Marcha contra la violencia machista organizada por el movimiento NI UNA MENOS, en Perú, o la SlutWalk, en París.

“Indignadas consiste en un registro visual de la participación femenina en las protestas públicas a nivel global. El registro incluye movimientos sociales como el 15M (España), Occupy Wall Street (Nueva York), y movimientos feministas como Femen, Pussy Riot, SlutWalk y Alfombra Roja (Perú). Convierto fotografías de prensa y de testigos de estas protestas en dibujos que se imprimen en lonas de gran formato para su exhibición en espacios públicos.
El objetivo de la serie Indignadas es hacer visible, reclamar y poner a la mujer en el centro de esta lucha social. Un registro de memoria que recuerde a las generaciones futuras que los cambios sociales a través de la historia fueron realizados por mujeres y hombres conjuntamente.”
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De la serie Indignadas/Global

En México, Hecha en Latinoamérica se expuso en el Metro de la Ciudad de México, en colaboración con el Gobierno del Distrito Federal (ahora CdMx), el Instituto de las Mujeres del D.F. (ahora CdMx) y Antimuseo; y consistió en imágenes de mujeres latinoamericanas “que han conseguido crear su propio espacio en campos profesionales tradicionalmente dominados por hombres”, como Mare Advertencia Lírika, entre otras.

 

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Mare Advertencia Lírika, de “Hecha en Latinoamérica”
“Hecha en Latinoamérica […] consiste en retratos digitales de mujeres latinoamericanas que han conseguido crear su propio espacio en campos profesionales tradicionalmente dominados por hombres. Hecha en Latinoamérica fue posible gracias a la colaboración de las protagonistas de los retratos que proporcionaron sus frases y fotografías de las cuales partí para la realización de los dibujos.” 

Sin miedo al riesgo que ser abiertamente feminista a veces puede suponer para las mujeres artistas, María María expone una obra cargada de resistencia no sólo de mujeres, sino también de las diversidades excluidas dentro del patriarcado.

Como ejemplo, podemos observar Maria on Beauty (Maria La Belleza), número de su revista digital dedicado a las “otras bellezas”. Una serie que recupera la belleza de personas como Diandra Forest (modelo albina), Tess Munster (modelo de tallas grandes), Jamie Brewer (modelo y actriz con Síndrome de Down) y Viktoria Modesta (primera pop star con amputación del mundo), entre otrxs.

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De “Maria On Beauty”

Su obra empodera, al escenificar a mujeres reales luchando por sus derechos y los de otrxs, para crear un mundo mejor y más justo, además, resignifica el alcance del feminismo interseccional desde el arte, al cubrir las experiencias no sólo de mujeres occidentales, sino al ampliar su esfera de acción-visibilización a las realidades de mujeres y otras comunidades marginadas de todas las geografías, razas, géneros, clases sociales y orientación sexual. ¡Sin duda una artista feminista que hay que conocer y seguir!

Para ver más trabajos de María María Acha Kutscher, visita su sitio web oficial.


Otros artículos interesantes sobre María María:

http://lareplica.es/entrevista-maria-maria-acha-kutscher-feminismo/

Frida Kahlo y su influencia en el feminismo global.

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Una de las imágenes más sensuales y bellas que se conservan de Kahlo.

La vida de Frida Kahlo quedó marcada en el mes de julio en la villa de Coyoacán, en el sur de la ciudad de México. Un 6 de julio de 1907 nació en el seno de una familia de clase social en asenso, y un 13 de julio de 1954 murió casi en el momento que comenzó a ser reconocida como una gran artista. Así que este mes tanto celebramos su nacimiento, como su legado, y recordamos su muerte.

Kahlo ocupa un lugar icónico dentro de las artes, la cultura, los feminismos y las culturas queers. Siguiendo la trayectoria de su vida, a través de foros, escritos y pinturas de ella, tenemos una idea de cómo fue su niñez, adolescencia y vida adulta. Nos damos cuenta de los constantes cambios que Frida experimentó a lo largo de su vida; es por ello que no podemos ubicarla sólo dentro de un espacio; ella fue trasgresora de todos los moldes sexuales, de género, corporales, culturales. Si bien su vida transitó en un espacio social, económico y cultural estable, la poliomielitis que padeció siendo muy joven, y después el accidente en el tranvía que atravesó todo su cuerpo, tuvieron un efecto drástico en su vida, dejándola en una condición de “discapacidad”. No obstante esos infortunios, ella no dio marcha atrás como pintora y amante de la vida.

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Frida Kahlo y Chavela Vargas. Se cuenta que ellas sostuvieron una relación amorosa.

Su cuerpo fue un lienzo entretejido de dolores, calmantes y cirugías que la llevaron a estar por largos periodos postrada en cama. Varias fotografías nos la revelan en su casa de Coyoacán, La Casa Azul, pintando sobre la cama, o ya sea en su jardín. Su rostro no tiene rastro de dolor; resiliencia hay en su mirada; sonrisas coquetas en sus labios. También sabemos de su gran amor a Diego Rivera, de su bisexualidad, de su compromiso con el Partido Comunista y su apoyo Internacional a causas que ella consideraba justas y revolucionarias. Frida fue una de las gestoras para el asilo político de León Trotsky en México; su profundo rechazo a David Alfaro Siqueiros por su apoyo a Stalin, y sus gustos por la cultura popular mexicana, le llevaron a integrar una identidad muy particular.

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‘Unos cuantos piquetitos’ se encuentra en el Museo Dolores Olmedo, en la ciudad de México.

Gran parte de sus autoretratos y oleos están inspirados en los famosos retablos que en la cultura del catolicismo popular mexicano fueron claves para expresar los agradecimientos que la gente hacía a santos y santas por haberles hecho un milagro. Quizá el retablo-cuadro más impactante en esta tradición artística es ‘Unos cuantos piquetitos’; obra que refleja su dolor y duelo por la infidelidad de Diego, hoy esa pintura es recuperada para hablar sobre los feminicidios y la violencia que mujeres viven a manos de sus parejas en pos del amor romántico.

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Fría pintando en su cama después de una de las 30 cirugías que la suministraron.

De las casi 200 pinturas que conforman su obra, la mayoría son biográficas y reflejan su sufrimiento: cuerpos sangrando por no poder tener hijos a causa del accidente; imágenes surrealistas, creadas a partir de los calmantes de morfina suministrados para aligerar el dolor; corsets ciñendo y castigando un cuerpo para vestirle y hacerlo más atractivo al ojo público…

 

 

“Pies para que los quiero, si tengo alas para volar.”

Gracias al círculo de amistades intelectuales y viajes al extranjero, su obra fue teniendo un estilo propio diferente al de los muralistas del momento. Aunque la pintora jalisciense María Izquierdo fue la primera pintora mexicana surrealista en exponer en 1930 en el Art Centre of New York su obra, Frida Kahlo fue invitada a exponer en 1939 sus pinturas en Francia gracias a André Breton, quien intentó convencerla de que eran «surrealistas». Kahlo no quiso encasillar su arte en esta corriente porque para ella, lo plasmado en los lienzos era su propia vida. Una de las obras de esta exposición (Autorretrato-El marco, que actualmente se encuentra en el Centro Pompidou) se convirtió en el primer cuadro de un artista mexicano adquirido por el Museo del Louvre. Hasta entonces, Frida Kahlo había pintado en privado para ella como una forma de expresar sus emociones y vivencias. Pablo Picasso, Vasili Kandinski, André Breton o Marcel Duchamp, admiraron su obra y fueron quienes difundieron su trabajo fuera de México.

Las dos fridas
Frida terminando una de sus grandes obras, Las dos Fridas, donde expresa la conexión de esas transformaciones y permanencias identitaria marcadas por el dolor y la pérdida.

Las obras de Frida se encuentra en varios museos, galerías y colecciones personales de arte a lo largo del mundo. Sin embargo, la ciudad de México conserva sus más grandes obras. En el Museo de Arte Moderno podemos ubicar el famoso cuadro “Las dos Fridas”, elaborado en 1939 cuando Frida se separa de Diego Rivera y la Segunda Guerra Mundial parece terminar con el sueño comunista. Otras obras permanecen en el Museo Dolores Olmedo, y por supuesto, La Casa Azul en el centro de Coyoacán es un Museo que conserva los muebles y objetos cotidianos con los que Frida creó la vida. De igual manera, en ese lugar hay un museo de sus vestimentas, joyería y todo lo que se relaciona con su arreglo personal.

Hoy, Frida es reivindicada como un personaje, un modelo en constante proceso que tiene mucho que decir. Y tú, ¿por qué te identificas con Frida Kahlo?

 

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“Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú.”

Frida Kahlo

5 libros clásicos sobre feminismos interseccionales.

En la segunda ola del feminismo, sobre todo occidental-anglosajón, las feministas blancas hablaban de todos los derechos para todas las mujeres; hablaban de solidaridad entre mujeres y salían a las calles a reclamar liberación sexual y anticonceptivos, pedían las mismas oportunidades que los hombres en el ámbito público y no seguir esclavas de los trabajos domésticos. Pero al final del día, las mujeres de color (afroamericanas, chicanas, asiáticas y de otros orígenes no occidentales), no estaban representadas en esos discursos y prácticas políticas. De ahí que las primeras teóricas afroamericanas y chicanas comenzaron a cuestionar el racismo que se escondía de fondo en ese feminismo blanco, de clase media con un toque intelectual. Para estas autoras, fue fundamental colocar en los discursos y prácticas colectivas feministas los elementos de la clase social, el sexismo, el color de piel y otros puntos identitarios para pensar la liberación de las mujeres; sobre todo de las más pobres y excluidas por sistemas políticos y culturales basados en privilegios e ideas de supremacía blanca, heterosexual y liberal. En un primer momento, como este trabajo lo hacían mujeres afroamericanas y chicanas dentro del contexto norteamericano, pronto, el análisis interseccional comenzó a ganar adeptas en otras partes del mundo, como lo fue Gran Bretaña, y sus colonias-ex colonias, Francia y otros países de Europa central. Gracias a teóricas y activistas de color, desde finales de la década de los 70’s el discurso general del feminismo liberal y blanco fue fuertemente cuestionado, como hasta la fecha.

El análisis interseccional está muy relacionado con la historia del feminismo afroamericano, movimientos diáspora en Europa central y los estudios decoloniales. Ya desde la resistencia y movimiento abolicionista de Sojourner Truth y la Declaración del Colectivo Río Combahee, se sumaron biografías, poesía y ficción de mujeres que escribieron de manera profunda sobre la exclusión, el sexismo, la pobreza, la criminalización y el racismo que vivían como mujeres de color. Fue la abogada, activista y académica Kimberlé Williams, quien teorizó sobre la interseccionalidad. Tomando en consideración la realidad afroamericana, ella hablo cómo la opresión, la dominación o discriminación que viven las personas, están marcadas por elementos identitarios como el género, la raza, la clase social, la (dis) capacidad, la orientación sexual, la religión, la edad, la nacionalidad, el estatus migratorio y demás. Todos estos elementos, y más, actúan de manera simultánea en cómo nos presentamos ante el mundo y cómo los otros nos miran, nos ubican, nos estereotipan.

Algunas feministas nos asumimos desde el feminismo intersectional porque tomamos conciencia de las múltiples variables que nos colocan ya sea en espacios de exclusión o discriminación, o de privilegios limitados, sobre todo en experiencias migratorias o cuando nuestros países están atravesados históricamente por el trauma de la conquista y la colonización. Ya en otros textos, he hablado sobre mi experiencia como mujer emigrante en Reino Unido y los retos que he tenido en el tema del lenguaje, en reconocerme políticamente como mujer de color y de las formas sutiles que hay en este país para discriminar y normalizar el privilegio blanco. Pero mi experiencia no es algo particular, es algo que encuentro cada vez,como un patrón común en mujeres de la comunidad latinoamericana, afrodescendientes y de otras minorías étnicas que han hecho de Londres su hogar. En otro texto me extenderé un poco más en esto y cómo la islamofobia es otro gran tema de la interseccionalidad.

Pero cuando reflexiono en la realidad mexicana o latinoamericana donde nuestros relatos históricos están marcados por los traumas de la conquista, la colonización, una historia liberal basada en el blanqueamiento cultural y un México revolucionario que aspiró a la modernidad idolatrando al indígena, pero promoviendo el racismo y paternalismo en nuestras comunidades indígenas y mestizas (sin olvidar que invisibilizó a las poblaciones afromexicanas), me digo que ¡la historia patria nos ha hecho mucho daño! Porque a través de relatos lineales se normalizó el privilegio criollo: pensar que lo mejor está en Europa, fuera de México y mirando hacia el norte, porque es allá donde el desarrollo y el bienestar se encuentra. ¿Qué acaso esa visión no es colonizadora? ¿Qué no es colonización cerrar los círculos de intelectuales, escritores, académicos, empresarios y gente en el poder con apellidos extranjeros, para conservar ideas de superioridad de acuerdo a la educación, a los lazos familiares y políticos? El color de piel, la complexión física y el origen social siguen siendo determinantes para que mujeres mexicanas puedan alcanzar la plena ciudadanía y romper ese techo de cristal que nos miente al decirnos que hoy día gozamos de las mismas oportunidades, no importando si eres una joven universitaria que vive en Chalco o universitaria que vive en Santa Fe. ¡No es lo mismo! Por ello es que el feminismo interseccional ayuda a entender estas tensiones entre el privilegio y las exclusiones; nos ayuda a desmotar el discurso general de que todos los derechos para todas, pues si así fuera, ya habríamos pasado de hablar de seguridad y autodefensa a planear el desarrollo desde una perspectiva de género…

Desde estas reflexiones comparto con ustedes cinco sugerencias de libros que nos acercan de manera clara a la teoría feminista negra e interseccional. Son escritos que deben ser releídos a partir de nuestra realidad, tomando en cuenta los retos a los que hoy nos enfrentamos y ver de qué manera éstas propuestas pensadas en los 70’s pero publicadas en los 80’s, siguen vigentes. En otra entrega escribiré sobre literatura e interseccionalidad. Por ahora, aquí un entre desde ensayos, a la teoría.

El feminismo es para todo el mundo. bell hooks. Un clásico de la teoría feminista negra. Recién hace un mes, lo tenemos en español y de acceso libre, gracias a Traficantes de Sueños y con difusión desde Biblioteca Feminista. Este texto está compuesto de varios ensayos muy personales donde bell hooks va haciendo una genealogía de la necesidad de impulsar el feminismo, como una práctica política que dota de sentido, esperanza y resistencia a cada generación. Traza cómo surgieron los primeros espacios feministas, como se institucionalizaron los estudios de género y de la mujer en universidades, la importancia de la sororidad, las identidades sexuales y propuestas de lo que sería un feminismo global interseccional. Aquí el link.

La hermana, la extranjera. Audre Lorde. ¡Este texto es increíble! ¡Uno de mis favoritos porque esta lleno de enseñanzas para el empoderamiento! Cuando lo leía, muchas de las cosas que decía Lorde sobre la rabia y el silencio que nos ha impuesto la cultura patriarcal y el miedo por reconocernos, negras, mestizas, diferentes, lesbianas, debe ser un detonante para la creatividad en pos de destruir la casa del amo (patriarcado sexista, clasista, racista, etc.). Aquí el link al libro.

Mujeres, raza y clase. Angela Davis. Un clásico que nos descubre las entrañas del racismo, la pobreza y el sexismo entre mujeres afroamericanas, tomando como punto de partida lo que fue la esclavitud y sus efectos en las vidas de las mujeres, que al vivir en “libertad”, otras formas de esclavitud tomaron forma en la cultura y los estereotipos sobre las mujeres negras. Aquí el link del libro.

La nueva mestiza. La frontera. Gloria Anzaldúa. Este es un libro que recién se tradujo el año pasado en España por la editorial Capitán Swing, y hoy, gracias a Biblioteca Feminista, lo podemos leer en español. Es un libro muy performativo donde Anzaldúa recorre de manera crítica la construcción de la frontera entre México y los Estados Unidos, y sus efectos en las mujeres que quedaron del lado gringo; las herencias negadas de la cultura indígena y el empoderamiento a través del lenguaje y la sexualidad. Pionero en el feminismo interseccional chicano y los estudios lésbicos y queers. ¡Uno de mis libros favoritos! Comente el libro en mi canal de YouTube. Aquí el link al libro.

Esta puente, mi espalda. Voces de mujeres tercermundistas de los Estados Unidos. Cherríe Moraga y Ana Castillo (compiladoras). Es una compilación de ensayos, poesías, análisis de declaraciones y propuestas para pensar el feminismo no occidental dentro de estructuras y territorios donde el privilegio blanco se normaliza para excluir e invisibilizar las diferencias. Es un texto que en lo personal, da un abanico de posibilidades de ser radical y crítica. Aquí el enlace.

Si conoces más libros sobre interseccionalidad o quieres compartir alguna experiencia o reflexión, ¡ya sabes que Feminopraxis es tu espacio!

-Jael de la Luz


*La fotografía que acompaña esta nota es de @karenzitaviegas por Instagram.

Crónica de mi visita al The Lesbian Herstory Archive.

Por Eva Megias*

A principios de mayo visité Nueva York por primera vez. Me propuse empezar a conocer la ciudad caminando por Manhattan sin rumbo fijo. Disfruté escuchando las conversaciones de la gente en parques y pude identificar algunos acentos de español caribeño como el cubano, dominicano y también el mexicano. Quedé sorprendida al oír el canto una especie de pájaros bastante diminutos, que estaban por todas partes. Los graffiti, pegatinas, pines, posters y libros que vi eran muy críticos con las políticas de Donald Trump. Me dio mucha alegría encontrar esperanza justo ahí, en el centro de la ciudad.

Con la intención de profundizar en mi viaje, me fui a Brooklyn a visitar The Lesbian Herstory Archive. Tenía el deseo de intentar una amistad con un archivo histórico. Durante muchos años he trabajado de voluntaria en The Feminist Library en Londres y fue allí donde unas compañeras me hablaron de lo excepcional de aquel lugar. Mi amiga Megan, que vive cerca de Nueva York, me acompañó en esta visita. Llegamos con tiempo un domingo, justo horas antes de cerrar el archivo, ya que los fines de semana sólo abre durante unas horas.

The Lesbian Herstory Archive está en una casa de ladrillo marrón, típica de este barrio. No habíamos terminado de entrar, cuando nos dieron la bienvenida con mucha simpatía. No había que pasar ninguna bolsa por seguridad; no hacía falta tener una credencial de la biblioteca para acceder al lugar. El archivo todavía se presenta como hogar y se resiste en convertirse en una institución. Esta casa-archivo está llena de objetos muy valiosos: libros, marcapáginas, fotografías, pines, camisetas, cintas de video, consoladores, pancartas o cualquier otro objeto que permita celebrar la belleza y complejidad de la cultura lésbica.

19578968_10155308746862177_987228599_oEn esta visita, tuvimos la suerte de conocer a Deborah Edel, una de las fundadoras del archivo en 1974. Ella misma nos ofreció una visita guiada y nos explico que el interés de LHA es coleccionar historias de lesbianas anónimas más que de lesbianas famosas. También coincidimos con Megan Rossman, quien colabora haciendo pequeñas piezas de video para difundir el trabajo que se lleva acabo allí. Sin haberlo planeado, Megan, mi amiga y yo, acabamos formando parte de una nueva pieza documental que se estaba planeando filmar ese mismo día. Con el botón de la videocámara en rojo, empezamos la visita desde el salón. En los anaqueles había de todo: antologías, poesía, teatro, ciencia, feminismo, deporte, humor, fotografía, pornografía...

En el sótano, un grupo de voluntarias trabajan con mucha paciencia para preservar cassettes y cintas de video –es una tarea urgente debido a la fragilidad de estas tecnologías-. Con auriculares escuchan pacientemente lo que fue grabado, a veces, con la sorpresa de encontrar nuevas grabaciones encima de la original, ya que lo que está escrito en las cintas, no siempre corresponde a lo que esta grabado. En la planta de arriba, donde antiguamente había dormitorios ahora hay libros; algunos de ellos en cajas. También hay camisetas, pines, una guitarra, chaquetas con parches e incluso, unas pequeñas monjas lesbianas hechas en papiroflexia. Deborah nos afirmó con contundencia: ‘Cualquier cosa que te imagines, seguramente la tendremos’.

LHA no esta preparado para almacenar obras de arte por lo que The Gay and Lesbian 19579007_10155308745757177_1357547324_oMuseum es el lugar más adecuado para esta tarea, pero fotografías de obras de arte  que se aceptan. Uno de los retos para fechar son los pines. A partir de esta experiencia, me dieron ganas de empezar un debate sobre la idea del objeto vacío de información en el espacio de archivo, pero opté por continuar escuchando a Deborah. 

Terminamos la visita con la historia de una de las amigas del archivo, Marge. Ella fue la que recaudó los primeros 50 dólares para comprar la casa donde ahora se encuentra LHA, y así asegurar su futuro. En los años 80 enfermó y decidió ir a casa de sus padres. Su familia era muy conservadora.

Cuando Marge murió dejó escrito en su testamento que quería donar sus diarios y libros a LHA. Y así fue como sus padres se enteraron que era lesbiana. Se enfadaron tanto que intentaron destruir todas sus pertenencias. Afortunadamente, LHA contrató a un abogado para que hablara con la familia, y alquiló una furgoneta para rescatar el legado de Marge. Sus diarios nos describen cómo debió ser la vida de una lesbiana en Ohio en los años 50, y el reto de vivir en aquella sociedad que constamente lleva a lidiar con la pregunta ¿Quién soy yo?

Como siempre, las mejores experiencias en la vida son sencillas, gratuitas y agradables. Después de la visita me sentí empoderada y me propuse seguir curioseando por otros archivos de lesbianas en un futuro cercano; quizás escribir mas artículos no para la BBC, sino para el nuevo departamento de Internacional de The Feminist Library.


*Eva Megias es española, historiadora del arte, editora, diseñadora gráfica y fotógrafa con sede en el este de Londres. Se ha especializado en la producción de la impresión, la publicación digital, las ilustraciones gráficas y el retoque avanzado. Sus colaboraciones han sido con organizaciones comerciales, sin fines de lucro y organizaciones artísticas. Su lenguaje visual es vibrante, creativo y atractivo. En sus creaciones experimenta y juega con colores y diseños llamativos para comunicar ideas. También es colaboradora en el área de comunicaciones en Feminist Library, Londres.

**Este texto fue originalmente publicado en inglés en el boletín de The Feminist Library, London. Ver en el siguiente link: http://feministlibrary.co.uk/visit-to-the-lesbian-herstory-archive/

***Las fotografías son de Megan Saltzman.

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Del orgullo al meta-orgullo del LGBTTTI

Por Miguel Angel Barrón Gavito*

Cada persona señala sus experiencias de vida como punto de encuentro, de desencuentro y de partida o de llegada con respecto a las formas en que construye sus relatos sobre la misma. Las experiencias de vida también van ligadas a lo social, a lo político, a lo económico y a otras variables que constituyen campos de tensión desde donde es pensada y materialmente atravesada. La condición homosexual -porque es una condición no una determinante-, se abre hacía la infinita posibilidad de prácticas tan sólo con hacer uso de ese si y poniendo los conceptos con los cuales queremos jugar para obtener el consecuente y sus valores de verdad o falsedad. Inclusive, en vez de poner como conjunto a los homosexuales, a las lesbianas, podemos englobarlos en un conjunto llamado LGBTTTI.

Aquí lo importante es conocer y reconocer las lógicas que han atravesado la construcción del discurso sobre los diferentes, para saber la posición que ocupan éstos dentro de las comunidades como mayorías o minorías, los cuales, por cierto, ya han sido elegidos históricamente y aquí vamos a hablar sólo de tres lógicas. La primera fórmula condicional con la cual jugaron ese primer puñado de homosexuales y lesbianas de los años setenta en la ciudad de México fue: “si dejamos de entrar al discurso como caricatura, entonces dejamos de sentir pena, vergüenza y culpa”; ustedes ahora deduzcan lo que aconteció después… He aquí la querella de los discursos para validar o negar los signos constituidos por conceptos que se eligen para dar buen fin a cada lógica.

Esta primera lógica política sobre el modo de actuar de los homosexuales no acorde con los lineamientos de la heterosexualidad y la axiomática capitalista, se echó a andar hasta la propuesta de una nueva lógica que más o menos estructuró el discurso de la siguiente forma: “si nos institucionalizamos como comunidad política, entonces podemos obtener el reconocimiento de tales y cuales derechos”. Volvamos a realizar el ejercicio de pensar si las premisas del condicional terminaron concluyendo con lo propuesto. Para ello, hago una invitación de volver a la historiografía homosexual, a revisitar las huellas sobre su pasado y verificar su verdad o falsedad en los que hasta ahora se ha movido esa segunda lógica porque lamentablemente nuestra lógica, nuestra manera de concluir, no tiene infinito debido en parte a que somos herederos directos de la lógica griega clásica y de primer orden de Occidente. Mientras que la infinita posibilidad se encuentra en saber cómo elaborar los conceptos en los signos, la lógica se reduce a reglas de inferencia que son finitas, por tal motivo, sabemos cómo terminan nuestros relatos.

Llegamos entonces a la tercera lógica que más o menos se construye de esta manera: si celebramos el orgullo con Parades, entonces nos hacemos más visibles de una manera divertida. Como he mencionado arriba, la conclusión lógica que se obtenga depende de la inferencia lógica que utilicemos para concluir algo y su valor de verdad o falsedad se deduce de la misma. Al parecer, entonces, la reflexión gira, a casi medio siglo de la primera marcha homosexual en la ciudad de México, sobre las lógicas que han guiado nuestras formas de pensar y desear. Lógicas que se muestran válidas y correctas en el terreno del sentido —los conceptos, las frases utilizadas para hablar sobre los homosexuales, las lesbianas, los transgéneros, etcétera, y su deseo— no así su referencia: ¿quiénes son esas siglas convertidas en signos que celebran los Parades?, ¿qué sueñan y que desean de forma material? Con otras palabras, las lógicas construyen fórmulas consistentes, pero dejan fuera los deseos materiales por los que son atravesados los distintos fantasmas que pueblan el imaginario de la diferencia.

Es así que a la celebración del orgullo de la máquina axiomática LGBTTTI, bajo el amparo de la última lógica de los Parades al dar visibilidad paródica y caricaturesca de la diversidad, pareciera ser que quisiera reunirnos, de nueva cuenta, un sentido político que refiera las realidades de cada uno en su conjunto. Porque si bien es cierto que hay un gran avance en la obtención de derechos, también percibo que tan sólo nos estamos moviendo de los “lugares” asignados para nosotros por otras lógicas, otras comunidades, y la situación se vuelve terrorífica de nueva cuenta. Inclusive, dentro de los “lugares” asignados, vivimos el terror cotidiano y entonces, nada pasa: Somos perras, es todo. La violencia verbal y física me hace entonces desengaño tácito sobre los supuestos conseguidos.

Vuelvo entonces a recordar que continúan esos “ojos que dan pánico soñar”, esos ojos que veo rutinariamente en el espejo. Veo esos ojos también en mis amigos que viven en zonas como Ecatepec e Iztapalapa, donde dicha lógica no alcanza a hacer eco para iluminar un camino bajo los derechos obtenidos. Sin más, aparece la interpretación de esta última lógica: refiere que el orgullo LGBTTTI se debe celebrar divertidamente¿Por qué no? Si esa es la forma en que nos han configurado al menos desde el escándalo de los 41 durante el régimen porfirista—, entonces hacer acto de visibilidad en la calle.

La interpretación no deja lugar a dudas sobre la validez lógica de la celebración del orgullo, pero si deja mucho al pensamiento porque el deseo es cooptado bajo un condicional que nos repite una y otra vez que lo más importante es celebrar de maneras divertidas, como las caricaturas que somos y hemos sido, para seguir adelante en la obtención de reconocimiento y con ello de derechos, pero el consecuente del condicional me hace reparar sobre la referente visibilidad.

Hace algunos años, salir a la calle tenía una función política en tanto que la homosexualidad era considerada una enfermedad, sólo era de pocos; por ello, la salida pública mostraba que no era sólo una condición de pocos, pero ahora bajo la tercera lógica, ¿de qué visibilidad se habla sí ya no existe el antecedente histórico que daba origen a la función política callejera? 

Al parecer la cuestión es volver a plantear una lógica que sature los signos con un discurso que tenga sentido y referencia sobre nuestras realidades contemporáneas, porque si bien es cierto que las nuevas generaciones LGBTTTI no vivieron las anteriores lógicas, eso no los excluye de conocer su pasado, su historia política, con el fin de comprender que también viven y conviven con generaciones que recuerdan lo que son mediante sus experiencias de vida. La juventud no siempre es eterna; ya hay una conciencia de estar envejeciendo de manera real y visible, y que nosotros también debemos comprender que ellos, los que nos antecedieron, nacieron aparentemente “libres”.

Esas experiencias que marcaron nuestros caminos y nuestras luchas también dieron origen a nuestros deseos por un LGBTTTI que no sea botín político, ni tampoco un cliché de personas que creen que hacer política correcta es tener un amigo “gay” porque es cool y divertido.


*Miguel Angel Barrón Gavito es homosexual, humanista, historiador y filósofo. Obtuvo su grado de Maestro en Historia por la Universidad Iberoamericana con el trabajo, Repensando el Movimiento: Una imaginación poética del Frente Homosexual de Acción Revolucionaria. (1978-1981), el cual está en edición para ser publicado como libro el siguiente año. 

**La fotografía que acompaña este texto es de la primera marcha homosexual en la ciudad de México, donde hizo públicamente su aparición el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, FHAR. Foto disponible en el AGN.

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