Costumbres nuevas para el hombre y su bici

Por: Nina Valda*

 

Aunque fue hace casi dos años, recuerdo muy bien esta conversación: “Los hombres encima la bici son re machistas”. Ella jocosa me responde: “¡Y debajo de ella también!” Esas charlas me ayudaron a descifrar —pues la mayoría de las veces son como códigos escondidos— los machismos de varios hombres ciclistas. Hoy recordé esa buena plática después de enterarme que, en Bélgica, una ciclista fue detenida en competencia porque estaba a punto de alcanzar el pelotón masculino. Entonces decidí pedalear escribiendo.

En este pedaleo no pretendo hacer una pesquisa para demostrar cuán machista —y elitista— es este deporte, pues las causas ya son muy sabidas. En el mundo se consideraba el ciclismo una actividad exclusiva para los hombres. Hasta casi los 80 las mujeres tenían prohibido participar de pruebas ciclistas. 

Costumbres nuevas para el hombre y su bici

Las malditas listas

Por Esther Valero*

Estoy a punto de acabarla, la lista, la de los objetivos que me marco cuando se acerca mi cumpleaños. Pensaba en ella ayer, mientras planeaba qué tarta me iba a preparar -yo misma, aunque a gusto de los demás-; dónde podría celebrar la merienda -en algún lugar en el que después no me tuviera que dejar la piel en recoger-; y a quién invitar -si solo a la familia o también a los pocos amigos que me quedan-. En la lista de mis cuarenta y un años querría incluir como novedad dejarme cuidar, es decir, permitir que los demás me preparen tartas cuando el cumpleaños es mío, por ejemplo.
También quiero hacer hincapié en dos de los retos clásicos: aumentar mi nivel de tolerancia respecto al orden y la limpieza -ese es difícil de cumplir, porque ya me parece que está demasiado alto-, y estar más pendiente de mis amigas y familia. Las malditas listas

Iceberg.

Por Amy Salgado*

El 2 de junio es un día muy importante para mí, porque fue el día a partir del cual comencé mi camino de deconstrucción y reconstrucción, de crecimiento interno y de comprensión del cambio que se necesita a nivel social para lograr estar un poco más cerca de la igualdad, del amor y de la paz. El 2 de junio, hace dos años atrás, mi vida cambió para siempre: empecé a entender la lucha feminista. Iceberg.

De paternidades elegidas, responsables y afectivas

Por Ana Maria Manzanares Méndez*

 “El que pone la plata pone las condiciones” y “Madre no hay sino una pero papá puede ser cualquier hp” son dos refranes de la cultura popular que dicen mucho de la manera en que se construye la crianza paterna en nuestros países; el primero hace referencia a la función de proveedor que ha sido consuetudinariamente asignada a los hombres y que legitima la configuración de relaciones inequitativas que ponen como medida de valor del ejercicio de la paternidad, el dinero; de la misma manera, a partir de ahí se legitiman relaciones de poder verticales en cabeza de quien “mantiene” económicamente el núcleo familiar. De paternidades elegidas, responsables y afectivas