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Redes Sororas

Por Mónica Ceja*

Durante toda mi vida normalicé y minimicé un sinfín de comportamientos machistas en mi persona, cuando empecé a ver por primera vez hacia dentro y a autocriticarme en vez de hacerlo con las demás, comprendí lo importante que es deconstruirse de este sistema patriarcal, y claramente no es fácil, ni de la noche a la mañana voy a terminar con algo que me inculcaron desde pequeña, pero no me he rendido ni pienso hacerlo, ya no tengo miedo de equivocarme, en cambio, me informo, pregunto, investigo, intento nunca dejar de cultivarme, y trato siempre de corregir los errores que cometí antes de comenzar con este proceso, todos aquellos en los que actué como opresora.

Considero sumamente importante que todas empecemos a trabajar en la sororidad, a tejer redes fuertes, solo nosotras podemos cambiar nuestra realidad, defendernos, cuidarnos cuando sea necesario, actuar juntas, claramente el sistema nos encamina a mantenernos separadas, a competir entre nosotras todo el tiempo, nos hacen pensar que es natural odiarnos entre mujeres.

Cada día aprendo de todas las mujeres que me rodean. Amigas o no, debemos mantenernos unidas. El feminismo sin sororidad no es feminismo. Porque cuando eres feminista no lo eres por ti, lo eres por todas.

“Nuestra primer arma es el amor entre mujeres”


*Mónica Ceja, ferviente creyente del amor entre mujeres como primer arma, feminista a gritos, un poco poeta y un poco ilustradora. Vive en Colima, MX.

Aviso: El texto anterior es parte da las aportaciones de la Comunidad para la sección Sororidades de Feminopraxis. La idea es dar libre voz a lxs lectorxs en este espacio. Por lo anterior, el equipo de Feminopraxis no edita los textos recibidos y no se hace responsable del contenido-estilo-forma de los mismos. Si tú también quieres colaborar con tus letras, haz clic aquí para obtener más detalles sobre los requisitos.

Para mi libertad, bastan mis alas

Para mi libertad, bastan mis alas,
para poder cantar basta mi aliento.
Nadie más que yo tendrá derecho
sobre mi voz, mi mente y mi cuerpo.

Para mi libertad, bastan mis piernas,
bastan mis brazos con que me alzo si tropiezo.
Son mis pies quienes deciden si detengo
mis pasos hacia el triunfo de mis sueños.

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Mujeres al lente: Foto-féminas.

La semana pasada fue el Día Internacional de la Fotografía (19 de Agosto). Por las diversas redes sociales tuvimos la oportunidad de acercarnos a este arte, conociendo o reconociendo el trabajo que mujeres hacen detrás de una cámara para captar la realidad, vestir de colores y performar rostros, paisajes, espacios y objetos que al combinarse, pueden sorprendernos por el mensaje que transmiten.

En esta ocasión, dentro de la categoría de La Colectividad del Mundo, les queremos presentar el proyecto de Foto-féminas, una plataforma creada y establecida por la fotógrafa venezolana Verónica Sanchis Bencomo, quién actualmente radica en Hong Kong. La idea inicial fue abrir un espacio colaborativo para que fotógrafas latinoamericanas mostraran sus obras.

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Cuando la mirada interseccional todo lo atraviesa, ¿qué nos queda por ver?

totheboneEntre tanto contenido nuevo que Netflix nos ofrece últimamente; a veces me es difícil decidir a qué le dedicaré el poco rato libre que tengo, sobre todo cuando, mientras más me acerco al feminismo, más critico todo lo que me rodea. Por ejemplo, hace un par de semanas vi “Hasta el Hueso” (To The Bone), protagonizada por Lily Collins; una película que si bien para mí tiene muy malas actuaciones, algo que le criticaría aún más en su excesiva “blancura”.

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¿Podré hacer lo que me proponga?

¿Podré? Es una pregunta que me hago frecuentemente, en esos momentos que son íntimos y que con pocas personas me siento libre de compartir. ¿Podré estudiar la universidad?, ¿Podré hacer la tesis?, ¿Podré conseguir trabajo?, ¿Podré vivir con mi pareja? o ¿Podré ser una mujer trabajadora, activista, ama de casa y terapeuta? Al final de cuentas en cualquier etapa nueva a la que me meta está la pregunta ¿podré con esto? y eso muestra un poco, o bastante, inseguridad de mi persona pero a veces me pregunto si esta inseguridad brota de mí o es consecuencia de un adiestramiento social.

Si enjuiciarnos se trata somos les primeres en ejercerlos sobre nosotres mismes y más cuando de una u otra manera vemos en el acto y en la teoría que no se da el ancho en los parámetros sociales. ¿Cómo, tú tan feminista y cayendo en eso? ¡pues claro! ojalá hubiese nacido feminista para no sentir, pensar y actuar así en ocasiones pero no es el caso, nací en un sistema patriarcal-capitalista y machista que me ha enseñado que como mujer TENGO QUE y una de esas cosas que tengo que ser es multitareas, buena para aquello a lo que me dedique, buena ama de casa, buena esposa/pareja, buena madre, tener buen físico… ¿ya se entiende, no? pero cuesta deshacerse de esos estándares tan inalcanzables para las simples mortales.tumblr_mxecb5gI1j1sq4dkno1_500

Es difícil deconstruirse, es complicado replantearse quién y cómo quiero ser, pero si algo he aprendido este año es que soy capaz, aunque no me la crea en ocasiones (volvemos a lo mismo de antes, it’s a trap!). Saberme imperfecta es una de las llaves para llevar la vida a mi paso aún cuando el patriarcado y todo sus colegas quieran apresurar cosas que yo no quiero en mi vida o no las deseo en este momento.

Sin embargo, el que piense así y poco a poco lo lleve a la acción es parte de ciertos privilegios de los cuales soy consciente que tengo. Soy una mujer de 25 años, licenciada en una carrera que elegí por mi propio interés, heterosexual, blanca, clase media, capaz de vivir independiente de su padre/madre, con una pareja que la apoya y una red pequeña y sólida con la que también siento y vivo el apoyo. Por tanto me resulta fácil plantearme estas situaciones que en otro contexto no serían así de profundas o ni siquiera existirían.

La cuestión aquí es que si tienes la oportunidad de cuestionarte ¿quién quieres ser como mujer? o ¿cómo es tu manera de ser mujer? es magnífico, pero no por eso tendrías que imponer esa construcción a otras o juzgar a quienes no han tenido ni la oportunidad ni el tiempo, creo que al final cuando nos deconstruimos el ejemplo que demos al exterior será nuestra mejor carta contra el patriarcado y, de una u otra manera, ser sororales nos permitirá acompañar a la mujer que tenemos al lado en su tiempo y en su proceso de pensarse, sentirse y cambiarse.

 

Si me das un pan, te puedo dar cariño. Consejo para andar al terreno minado.

 

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por Palmira Telésforo Cruz*

 

Frente a mí un hombre baja de un auto, se acerca a la joven que vende servilletas y pan. Frente a mí la acosa. Si me das un pan, te puedo dar cariño. No le importa mi presencia, ni la luz del día, ni el espacio público en el que compartimos el triángulo de la repugnancia. Él pretende que ella puede aceptar. Ella no cree que sea pertinente o posible enfrentarlo. Ella vende pan sin tener permiso de hacerlo en vía pública. Él supone que a mí no me interesará protegerla. Él sabe que nadie nos protegerá a ambas si lo enfrentamos. Él afirma que no es para tanto. Él piensa que le hace un favor a ella. Él cree que a mí no me debiera importar crearme problemas por una mujer “como ella”, o por lo que haga “un hombre como él”. Él opina que los tres somos de universos distintos. Ella también. Los demás igualmente. Los representantes del Estado también. Estamos en contra esquina de una iglesia en la que todos los días se indica que hay que amar al prójimo. Susan Sontag decía que al mirar el dolor humano en la fotografía, se frenarían las violencias. El problema es que “el otro” nunca será el prójimo, el otro es el lugar de las violencias.

Hace tiempo necesitaba un cajón de sastre que me permitiera explicar distintos hechos de violencia social: de pareja, de estado, en los medios, contra las mujeres o los enfermos mentales o los ancianos. Estuve en desacuerdo con quienes consideran inefable a la violencia, pues guardándola en lo oscuro de la negación de la palabra, la resguardan del análisis político, del escudriñamiento de sus relaciones de poder. Tampoco me acomodó el empoderamiento individual, pues invocaba los demonios de la contraparte: “si somos violentos o violentados porque no nos hemos empoderado para evitarlo, entonces somos medio responsables de la violencia ejercida en contra nuestra”. Arriesgado siquiera pensarlo. También me era difícil lidiar con los catálogos, taxonomías, clasificaciones y jerarquías de la-s violencia-s: emocional, financiera, militar, expresiva, lunamielera, simbólica, social, pública, privada…

Quería encontrar el marco que me permitiera conchudamente entenderlas todas, en todas sus formas. Y encontré el lenguaje. No recuerdo cómo lo dije, pero en alguna parte escribí que la violencia es una narración significante: en un universo simbólico, hay una producción de sentido. Nada nuevo por decir, pero suficiente para construir.

Uno interpreta al otro para decirle algo; así quedan fuera y dentro al mismo tiempo, la locura, la irracionalidad, los pretextos culturales, las emociones no controladas, la mala educación y las distorsiones cognitivas: el ejercicio violento es un intercambio comunicativo, estamos enviando mensajes que han sido previamente cifrados en los códigos, los símbolos de nuestro entorno. Entonces, en la construcción de uno mismo y del otro, y del mensaje, se sabe y reconoce, cómo, cuándo, dónde y sobre quién puede ejercerse la violencia. Y todas las otras cosas quedan fuera como motivaciones y dentro como materia prima de las intenciones.

Imprescindibles en este cifrado son, la garantía de impunidad (social, jurídica, punitiva), la construcción de un “otro” que “agrede” la propia identidad y sobre el cual “se debe” ejercer la capacidad social (o antisocial) de control, y la condición de vulnerabilidad de la víctima. La retroalimentación del mensaje violento es el reconocimiento de “uso” o “carencia” de poder: Quién puede y quién no.

¿El código? Las violencias múltiples (invisibilización, discriminación, maltrato, asesinato) ejercidas sobre las mujeres mexicanas, son propiciadas, alentadas e incluso organizadas por las estructuras de justicia y formas ideológicas de las hegemonías culturales, que nos sitúan significantemente en los lugares de indefensión (impunidad social de los agresores) y vulnerabilidad estructural (económica, jurídica, social, laboral).

¿responsabilidad de la cultura? Todos los “testimonios de barbarie” (diría aquel amigo), como la religión, la escuela, el arte, las interacciones cotidianas, la fiesta, los medios, las leyes, las instituciones… pueden (si hacemos extensiva la frase de Stuart Hall) “al mismo tiempo expresar reivindicaciones legítimas y también ser profundamente reaccionarios, llenos de lugares comunes y de prejuicios internalizados”. Cuando determinan las circunstancias de valor y representación simbólica de la mujer y sus narraciones, la cultura se vuelve patriarcal, nos hace leer-la vulnerable, indefensa, indefendible.

¿y el Estado? No sólo permite y encuadra sus políticas públicas en este cifrado cultural. Evade su intervención en las formas estructurales de abordar la justicia, que debieran tener un alto grado de especificidad y focalización al definir la violencia contra las mujeres como una situación de conflicto, zona de silencio o represión por parte del Estado mismo. Entonces es responsable directo de omisiones. O comisiones.

Así, cuando se cometen violaciones masivas (no necesariamente en grupo, sino generalizadas) de los derechos de las mujeres, las formas de cultura hegemónica (que cifran la condición de la mujer) y el Estado (que avala la impunidad) son responsables de ubicar-nos en circunstancias de vulnerabilidad (en los términos de la cruz roja internacional: capacidad disminuida de una persona o un grupo de personas para anticiparse, hacer frente y resistir a los efectos de un peligro natural o causado por la actividad humana, y para recuperarse de los mismos) que nos conducen a un estado de indefensión (aquel en el que las víctimas de una agresión no poseen los elementos necesarios para defenderse a sí mismas). Entre peor resulte la suma de nuestras ubicaciones biográficas interseccionales, más vulnerables seremos, entre más vulnerables más indefensas, y por tanto, mayor será la impunidad de nuestros agresores.

En mi cajón de sastre, así nos leen, esto se nos comunica: “Si te pego, si te mato, si te acoso, si te violo, si te abandono, si te inmovilizo… es porque puedo hacerlo, y hacerlo impunemente”. Y llegamos al one way road: la única forma de desminar los campos, se llama revolución.


*Estudió Comunicación, Política, Género, Familia. Participó en procesos de investigación y guionismo y diseño editorial para productos de cultura y arte, en sectores públicos y privados. Realizó Diseño de Negocios (Recursos humanos, Relaciones públicas, Control de calidad, Prevención de conflictos laborales). Impartió clases universitarias en áreas de comunicación (Creación literaria, Guionismo, Periodismo, Investigación para la comunicación y Comunicación interpersonal). Realiza trabajo de búsqueda de información sobre: Violencia y consumo cultural infantil, Violencia en la familia, Mediaciones de la violencia en NTI y NTC, Violencia y grupos vulnerables (ancianos, enfermos psiquiátricos y madres de niños con discapacidad intelectual) y recientemente, Violencia de Estado. Actualmente colabora en un proyecto que interroga desde diversas disciplinas la identidad y condición negroafricana.

Biblioteca Feminista México

La biblioteca feminista es un proyecto virtual nacido en México y que vale la pena preservar. Su página de Facebook tiene 5.980 likes. Con un acervo de más de 640 libros, desde el año pasado anda en campaña de recolección de fondos. Por ser un proyecto autogestionado por tres activistas virtuales feministas, los tiempos, recursos físicos y económicos, a veces no son suficientes para sacar adelante un proyecto tan necesario como ambicioso. Comprar o pedir prestados libros feministas, escanear, escribir un resumen del libro o teclear la cuarta de forros, y subir de manera libre a la web, ¡es un trabajal!

Ustedes podrían decir: “Pero nadie les dijo que lo hicieran, trabajan gratis porque quieren.” Pero pensemos un rato: Los libros cada vez más dentro de la lógica de mercado se convierten en un bien de lujo, de poco acceso a ciudadanas comunes que no tenemos los recursos económicos para hacernos de libros en nuestros estantes, pero que tenemos acceso a varias alternativas mediante el mundo virtual. Muchas de nosotras nos hemos acostumbrado a descargar materiales gratuitos y leerlos desde el PDF en nuestra computadora porque nuestro deseo de conocimiento no tiene barreras. Al buscar y seleccionar información y materiales que nos empoderan en nuestros compromisos feministas, Biblioteca Feminista es una de nuestras paradas obligadas al navegar por la red.

A lo largo del mundo, muchos espacios físicos y virtuales que están informando y apoyando las causas de mujeres, son los más atacados y vulnerables ante recortes económicos, financiamientos y apoyos solidarios. Desde este espacio te invitamos a apoyar ese proyecto de autogestión donde toda la comunidad se beneficia. ¡Organízate con tu colectivo feminista y dona! ¡Haz campaña a favor de la Biblioteca Feminista!

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Solidaridad desde Feminist Library, Londres, con la Biblioteca Feminista en México.

Aquí el link para apoyar:

http://bibliotecafeminista.com/quieres-apoyarnos/#

 

Ni Una Muerta Más (acróstico)

Nada de mi cuerpo en sangre, nada de mi nombre

Imaginario para esos ojos sordos que olvidan mi cara.

Un instante revestido de miedo y pintado de agonía

Niega la salida de este laberinto olor a muerte.

Almas en pena me encuentro cuando la vida mía desaparece,

Mis muslos golpeados con insultos, mi futuro marchito ahogado en

Un vaso de whisky barato, entre labios me arrancan el

Espíritu, mutilan mis pasos. Sexo interminable con

Roedores de mi dignidad; miradas ocultas en la noche.

Temerosa de tanta violencia. Gritos desde el alma y

Aún no hay nada de mi nombre en sangre, nada de mi cuerpo.

Mujer, vela apagada, mujer rota, mujer estrella consumida,

Ánima vagando, ¿dónde están los que te matan? ¿dónde van los que me buscan?

Silencio, otra voz yace, perdida; nada de mi cuerpo, nada hay de mi vida…

 

La Fata Morgana

Mare Advertencia Lírika

Rap, feminismo, derechos. Mare Advertencia Lírika es una rapera oaxaqueña de origen zapoteco. En sus canciones mezcla diversos estilos musicales y emite una voz de resistencia feminista contra el patriarcado y el capitalismo.

En su lírica se pueden escuchar diversos temas relacionados a la lucha feminista. También lucha por la protección de las comunidades indígenas de Oaxaca. Su rima es firme, antipatriarcal, anticolonialista/imperialista y sin miedo.

Actualmente cuenta con dos discos: Experimental Prole y ¡Qué Mujer!. Ambos se pueden escuchar en su página oficial.

Compartimos su canción Mi vida, mi cuerpo, mis decisionesparte del álbum Experimental Prole, y una de sus letras incluídas en “Cancionero Siempre Viva“: Incómoda (Manifiesto Feminista).

Incómoda (Manifiesto Feminista)

La mula no era arisca, pero la hicieron,
la niña no era feminista, pero aquí nos vemos,
compas creemos, machitos no sabemos,
por que es normal que los lobos vistan piel de cordero.
Y es que hay que ver quien critica, bajo que normas,
si soy yo la que esta mal o eres tú, quién se conforma,
si no quieres saber nada de mí, por mi pensar,
si es más fácil, desde tu privilegio, juzgar mi andar.
Y que más da, una asesinada más,
si seguro mi protesta es pa’ quitarte tu lugar,
que irracional, mi discurso radical,
exigir que las minorías tengamos respeto igual.
Suena increíble pensar que somos personas,
siendo la mitad del mundo, en minoría, nos transforman,
si la violencia, es tan normal bajo sus normas,
no queremos sus derechos ¡exigimos los de nosotras!

Coro:
No te equivoques, no soy un caso aislado,
no es exageración, ni una mentira lo que te hablo.
Solo te cuento las verdades incomodas,
de una sociedad, que con nosotras, es hipócrita.
No te equivoques, no soy un caso aislado,
no es exageración, ni una mentira lo que te hablo.
Solo te cuento las verdades incomodas,
de una sociedad, que con nosotras, es hipócrita.

Una aparente libertad, donde limitan mi existencia,
donde no importa cuanta conciencia tengas,
si en el diario andar, no eres capaz de darte cuenta,
que no todo aquel que se diga libre, pu’e que lo sea.
Hay quién se acata y quién sale de las reglas,
y parece que desobediente soy de este sistema,
no es que yo lo prefiera, quisiera ser lo que esperan,
pero el sexismo hace tiempo no me educa ¡oops que pena!
Por que cuando todo el mundo espera que calles,
se quejaran de tu voz, no importa que tan bajo hables,
¡así que a gritos reclamo mi existencia!
Te contaré nuestra historia, no verdades a medias.
Deje las treguas y me trague unos tragos,
de dignidad y empoderamiento, y ahora hago estragos,
contra el machismo, contra ese patriarcado,
mujeres en la lucha, ¡oídos necios reventando!

Coro:
No te equivoques, no soy un caso aislado,
no es exageración, ni una mentira lo que te hablo.
Solo te cuento las verdades incomodas,
de una sociedad, que con nosotras, es hipócrita.
No te equivoques, no soy un caso aislado,
no es exageración, ni una mentira lo que te hablo.
Solo te cuento las verdades incomodas,
de una sociedad, que con nosotras, es hipócrita.

Ya nos cansamos de esperar bajo las sombras,
Ya no caminamos detrás de nadie, ahora caminamos junto a nosotras,
abran paso, porque estas mujeres, ya no dan ni un paso atrás
¡Ni una menos! ¡ni una asesinada más!

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Anita Tijoux

Ana Tijoux o Anita Tijoux, es una cantante, MC, letrista y compositora de rap chilena, nacida en Francia hija de madre y padre exiliadxs chilenxs gracias al golpe de estado en 1973. Su música fusiona el activismo feminista, social y cultural con el hip-hop para protestar a favor de los derechos humanos de las mujeres y contra la violencia de género.

La canción de Antipatriarca, del disco Vengo, es una composición incómoda que no pretende decir sí al sistema patriarcal, que invita a denunciar los males que éste ha originado en nuestra sociedad y señalar todo aquello que nos violenta como mujeres.

Acá el video, ojalá lo disfruten: