Archivo de la etiqueta: violencia

El viaje de tu vida.

Por Montse Aparicio*

Sube al taxi y di tu dirección. Ponte a salvo. Huye y toma decisiones. Espera, eso no es huir, es auxiliarse. Escucha a la vocecita interior.

Creerás que lo que te acaba de pasar no es real. Que nada ha pasado e incluso lo borrarás de tu mente durante unos meses, es normal. Estás en shock.

Mira por la ventanilla y ve a los coches pasar. Verás a una pareja besándose y las lágrimas saldrán como cataratas ¿Qué acaba de pasar?

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Iceberg.

Por Amy Salgado*

El 2 de junio es un día muy importante para mí, porque fue el día a partir del cual comencé mi camino de deconstrucción y reconstrucción, de crecimiento interno y de comprensión del cambio que se necesita a nivel social para lograr estar un poco más cerca de la igualdad, del amor y de la paz. El 2 de junio, hace dos años atrás, mi vida cambió para siempre: empecé a entender la lucha feminista. Seguir leyendo Iceberg.

Editorial (enero 2018)

¡Comenzamos el año!  2018 nace lleno de retos y nuevos proyectos. Queremos compartirles que Feminopraxis pronto lanzará una publicación impresa que será un verdadero reto para todas nosotras, pero sin duda, una manera de expandir los alcances del diálogo feminista, iniciativa que nos llena de entusiasmo. Además, este año celebraremos nuestro primer aniversario, del cual queremos que todxs sean parte del festejo que tenemos preparado.

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A(r)marse después del maltrato

Por Montse Aparicio*

25 N, día internacional contra la violencia de género. Día internacional contra los feminicidios.

Ahora es cuando en los medios salen muchas estadísticas; sabemos que la mayoría de mujeres ha sufrido violencia (psicológica, física, sexual, emocional, simbólica…) por parte de hombres (familiares, amigos, desconocidos, conocidos…). Los números no son nada esperanzadores.

Los poderes están tan claramente patriarcalizados que quitan el optimismo que muchas sentimos al rodearnos de activistas y colectivas: violadores no condenados, culpabilización de la víctima, mujeres humilladas…

¿Y después qué?

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Queridx, me vas a hacer falta…

Por Samara Flores*

Estoy hablando de ti, porque te ponías a escondidas el vestido de mamá, porque viviste años a medias, escondiendo tu verdadera identidad. Sí, hablo de ti, a quien su familia le olvidó por ser “diferente”. Hablo de ti, quien tuvo que viajar a otro estado para conseguir los documentos que por fin validarían quién eras en esta sociedad, hablo de ti, quien sintió que volvió a nacer al ver por primera vez el acta de nacimiento con tu verdadero nombre, del género con el que siempre te viviste.

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Yo sí te creo

Por Clara S. Quintana*

¿Cómo no iba a creerte? ¿Qué clase de persona sería si ignorase el despliegue de poder de la sociedad patriarcal para enredarlo todo de forma que los verdugos acaben pareciendo las víctimas? ¿Por qué iba a dudarlo? Yo, que he apretado el paso cuando volvía a casa en mitad de la noche, escapando de fantasmas de carne y hueso; yo, que he escuchado todo tipo de comentarios indeseados en un lapso de tiempo mínimo mientras esperaba a una amiga en su portal; yo, que me he cambiado de acera en una falsa sensación de seguridad, que me he escalofriado al oír testimonios de otras mujeres. Yo, que he bebido, que he divagado, que he necesitado de otros y he deseado, con fuerza, tener suerte y gente decente a mí alrededor en esos momentos. Seguir leyendo Yo sí te creo

Cotidianeidad

Por Samara Flores*

Hoy salí a las 9:40 am de casa. Estaba un poco ansiosa porque fui citada para una entrevista de trabajo en una casa que se utiliza como oficina, sólo estaríamos el hombre que me citó y yo. Inevitablemente comencé a crear en mi cabeza un sin fin de probabilidades, me calmé. Salí a buscar transporte y desde la esquina de mi casa a la avenida más cercana (son 4 cuadras), ni siquiera pude contar la cantidad de hombres que me miraban las tetas, me silbaban o aventaban besos… Eso hizo que me acelerara y me fuera aparte de ansiosa; molesta a la cita. Seguir leyendo Cotidianeidad

¿#TODOS SOMOS LA PRÓXIMA VÍCTIMA?

Por AnaMaría Manzanares Méndez*

En lo que va corrido de éste año, en América Latina se ha triplicado el registro de denuncias por agresiones y feminicidios, cifras que nos indignan y conmueven; unos con mayor visibilidad que otros, la mayoría de ellos ni siquiera registrados en los medios de comunicación. Según datos de la CEPAL (2015) durante el año 2014, al menos 1.678 mujeres fueron asesinadas por razones de género en 14 países de América Latina y tres del Caribe[1].

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Las mujeres y las elecciones en el Estado de México

*Eliza Tabares

Ayer se llevaron a cabo elecciones en diferentes puntos de nuestro país, sin embargo el proceso que se llevó en el Estado de México fue de especial relevancia. Como muchxs, tuve la sensación de que el PRI no saldría airoso, estuve escuchando la transmisión de Aristegui Noticias sobre la elección y por la noche, me llegó la noticia de que se declaraba que el candidato del PRI estaba por encima al menos en esta primer parte del proceso.

La noticia entristece. No es que me crea el cuento de que algún partido tiene las respuestas a las problemáticas del Estado, recuerdo bien una de las más certeras frases de mi padre “La corrupción no tiene partido” al menos en México. Como para muchos, para mí el PRI representa todas las características del crimen y la descomposición social, corrupción, cinismo, impunidad, privilegios desmesurados para unos cuantos, superficialidad y nula sensibilidad a la vulnerabilidad de la mayoría.

Lo que es importante visibilizar acá, es la situación de las mujeres en el Estado de México y lo que implica la poca o nula importancia que las autoridades han puesto a las problemáticas y urgencias de las mujeres. El observatorio ciudadano contra la violencia de Género plantea que en el Estado de México mueren al menos tres mujeres al mes. En 2016 se registraron 39 casos de feminicidios en Ecatepec, 17 en Naucalpan, 16 en Toluca, 15 en Chimalhuacán, 13 en Chalco, 12 en Nezahualcóyotl, en Tultitlan 11, Ixtapaluca, Nicolás Romero y Tlalnepantla 9 y 7 en Cuautitlán Izcalli, más todo lo que la organización no haya registrado por diversas razones. Ecatepec se reconoce como el municipio más peligroso para las mujeres. Y aunque en todos estos municipios se tiene activada la alerta de género, no sirve de mucho.

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¿Qué sucede cuando un gobierno no constituye una autoridad moral? Las instituciones tienen permiso, para pasar reglas, para hacerse de la vista gorda, para delinquir, para pasar por encima de los derechos de las personas, en este caso de las mujeres, por eso se activó la alerta de género, sólo cuando ya no les quedaba de otra, pero ya activada, no se han hecho esfuerzos serios para cambiar la situación. Porque para cambiar algo debería de importarles y si la colusión entre gobierno y crimen organizado, es lo que permite aumentar las cifras de sus cuentas en el banco, ¿Por qué habría de importarles a ellos? Si sus pactos de silencio y compadrazgos permiten que ellos se sigan pasando la bolita de privilegios, y dejando a las mujeres en situaciones de vulnerabilidad extrema ¿Por qué habrían ellos de hacer algo?

Y aunque puedo reconocer el desinterés de varones y gobiernos, no justifico, ni me parece válido dejar de exigir a las instituciones que funcionen y accionen hacia los objetivos para las que fueron creadas. Aunque entiendo la postura de colectivos feministas que han optado por obviar el hecho de que el Estado no actuará, por lo que solo nosotras podemos detener la violencia feminicida.

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Independientemente de los resultados definitivos de la elección, es momento de unirnos en la lucha feminista, de visibilizar a aquellos colectivos que ya han venido trabajando por un Estado de México digno para las mujeres, como la Red de denuncia de Feminicidios del Estado de México: colectivo que busca denunciar y visibilizar la violencia a las mujeres, los feminicidios y las desapariciones en el Estado de México por medio de arte político o la Asociación de mujeres Abrazando a México, Asociación Civil que surge de un proyecto vecinal y que actualmente brinda atención a mujeres víctimas de violencia.

Hay que apoyar a las organizaciones que están trabajando a favor de las mujeres en Estado de México y buscar alianzas y sinergias entre nosotras. Es momento de hacer propias las problemáticas de nuestras amigas, colegas, hermanas, que viven en el Estado de México, no podemos seguir comprándonos el cuento de que “Si pasa allá no me afecta”; debemos verlo como un problema sistémico que nos afecta a todas, que atenta contra la integridad de miles de niñas y mujeres. Es momento de No cerrar los ojos.


14940143_1316688088350250_4350887893801563727_o** Eliza Tabares – Mexicana radicada en CDMX, psicóloga y Psicodramatista enfocada en temas de género, arte y corporalidad. Le interesa la forma en que la cotidianidad se entreteje con la teoría y los procesos individuales y grupales que se encuentran con el feminismo y que nunca son lineales ni desprovistos de contradicciones, como terapeuta con perspectiva de género, considera que el trabajo con y desde el cuerpo permite poner en la mesa otras discusiones sobre el feminismo. Es directora y terapeuta en Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría A.C. Co-creadora del sistema SOMA (Salud, Ontología, Movimiento y acción) avalado por la UNESCO. Síguela en  Facebook  Twitter Instagram

 

Editorial (junio)

La violencia […] es el instrumento -el arma, mejor- habitual del patriarcado para mantener el poder y ejercerlo despóticamente sobre las personas que considera inferiores: las mujeres, las niñas y los niños.

-Margarita María Pintos

Este mes nos llevará a reflexionar sobre diversos temas que son de importancia para el quehacer y la articulación feminista a nivel global (el día mundial contra la educación sexista, a favor del nacimiento y parto respetados, así como el día del orgullo LGBTTI+). Sin embargo, existe una problemática particular que nos es de gran peso y requiere que hoy enfoquemos nuestro pensamiento en ella: la niñez en tiempos de guerras, ocupación territorial y desplazamientos; explotación laboral y precariedad de la vida.

El 4 de junio es el Día Internacional de lxs Niñxs Víctimas Inocentes de la Agresión, y el 12 de junio es el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil. La primera, es una fecha asignada por la ONU como respuesta a la observación internacional que pedía un alto a actos violentos y encarcelamientos injustificados a niñxs palestinxs y libanesxs que fueron víctimas de agresión, por parte de Israel en su avanzada neocolonial. Los efectos de esas agresiones, no sólo han dejado huellas en la salud mental de lxs afectadxs directxs, sino en la ruptura del tejido social de generaciones que al hacer memoria, no dejan de nombrar los horrores de una guerra sin final.

Para lxs que nunca hemos vivido una guerra frontal, es difícil imaginar el horror de no poder dormir en tranquilidad esperando el siguiente estruendo que ponga en peligro la vida. La guerra no tiene ningún sentido excepto para la inhumanidad que provoca el capitalismo y para quienes se benefician de la venta de armas, las muertes y el conflicto político.

Volteando la mirada hacia la situación de las mujeres dentro de la guerra, encontramos las historias de niñas, madres y hermanas que han sido, o temen ser, violadas por soldados, propios y enemigos (recordemos que la violación colectiva es una más de las armas utilizadas en zonas de conflicto); que vieron morir a sus familias, a sus hijxs; mujeres que perdieron sus casas, que abrazan a niñxs que sueñan con disparos, que no pueden dormir por las noches.

Pensar estas dos fechas implica tomar una posición crítica sobre las narrativas nacionalistas, sustentadas en los pactos políticos kiriarcales y demandar su fin. Ya que quienes ganan únicamente son los señores de las guerras, y no la humanidad que sigue sangrando y clamando por justicia.

Nuestro país no está lejos de esa realidad. La Guerra Contra las Drogas, iniciada en el sexenio de Felipe Calderón ha llevado a vivir una guerra civil no declarada, donde miles de niñxs se ven expuestos a vivir agresiones por parte del crimen organizado y/o los enfrentamientos donde el ejército, los cárteles y la sociedad civil están en constante confrontación. Según datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México, se calcula que desde el inicio de esta Guerra, han muerto por lo menos 2 mil niñxs, principalmente en los estados de Tamaulipas, Guerrero, Sinaloa, Morelos y Veracruz. Esta misma Red señala que los cárteles de droga reclutan niños que a esa temprana edad son adiestrados en el crimen organizado, mientras niñas y mujeres adolescentes son reclutadas con fines de explotación sexual.

En México poco se habla de las niñas y niños que son agredidxs por la violencia que viven a diario en estas zonas de guerra o que ven sus sueños truncados por la falta de oportunidades, en lugares donde la única actividad económica es el crimen organizado. Este contexto pone en riesgo el futuro de generaciones que no ven opciones de desarrollo personal e intelectual presente, o a futuro.

Estas situaciones tienen que cambiar, ya que ambas realidades son graves e inhumanas.

Lxs niñxs que comienzan a trabajar desde pequeñxs cumplen el rol de ayuda con el gasto familiar, y ya cargan con responsabilidades y emociones que no les corresponden, llegando a verse “obligadxs” a dejar los estudios para “seguir ayudando” y equilibrar así el ingreso; a la larga, esta acción contribuye a un círculo vicioso de empobrecimiento.

El panorama se torna negro cuando pensamos en niñxs en situación de calle, que trabajan para sobrevivir, que son explotadxs sexualmente o inducidxs a círculos de crimen y drogadicción. Pensar también en lxs niñxs jornalerxs que viven en las comunidades, rurales y urbanas, y que trabajan en la agricultura sin regulación alguna. En ambas situaciones los riesgos para su integridad física y psicológica aumentan y como resultado tenemos niñas y niños que crecen con las heridas de la desigualdad y la violencia marcadas en sus historias de vida.

Desde Feminopraxis hacemos un llamado a la reflexión y la acción locales. No podemos poner nuestra atención únicamente en guerras lejanas, atentados en países de Europa Occidental, o situaciones de pobreza en otras latitudes, y no ser capaces de visibilizar las propias tragedias. Tenemos una realidad miserable rodeándonos, por la que podemos y debemos alzar la voz. Ya que cuando decimos “La revolución será feminista o no será”, es porque creemos que las apuestas feministas no sólo apuntan a transformar las relaciones entre los sexos, desmantelando roles de género normalizadores, y reducir las brechas existentes accediendo a la plenitud de derechos, sino que también entendemos que el Feminismo no puede ser adultocentrista. Por tanto, pretendemos trabajar para cambiar este sistema global que deshumaniza desde edades tempranas, a través de la palabra escrita, la reflexión, la educación y las actividades que cada una realiza en la cotidianidad, la cual no se puede separar nunca de la reflexión política. No queremos generaciones venideras mutiladas emocional y mentalmente dispuestas a alinearse y dejar la resistencia, la disidencia y la convicción de creer que otro mundo y otras relaciones de poder son posibles.

Como feministas nos solidarizamos con niños y niñas, pero debido a que incluso en estas situaciones la mayor desventaja la llevan ellas (porque en las distintas escalas de opresión que tiene este sistema patriarcal, las niñas están por debajo de los niños), esta reflexión se concentra en las niñas y adolescentes que son explotadas por el narcotráfico y la trata de personas, las niñas en situación de pobreza extrema que anulan su derecho a soñar con una mejor vida mientras los sueños de sus hermanos tienen más oportunidades de cumplirse, en las niñas abusadas sexualmente de manera sistemática, asesinadas en una guerra que no entienden, forjada en un sistema que no las ve. En ellas nos concentramos y a ellas les debemos ¡nuestros gritos, nuestra lucha, nuestra sororidad y nuestros esfuerzos presentes y venideros!

-Feminopraxis