Feministas pop

Por: Bianka Verduzco*

Con feminismo pop no me refiero a la industria de la cultura pop (no me refiero a esas mujeres que son parte de la fábrica hollywoodense que se autonombran feministas). A lo que me refiero es a aquellas mujeres que se identifican como parte del movimiento feminista, pero que se han encargado de embotellar, enfrascar o etiquetar el feminismo, casi al punto de volverlo mercancía.

Mujeres que transformaron en competencia el feminismo, “yo soy mas feminista que tú”, “yo hablo por todas las mujeres”, “si tu trabajas con mujeres migrantes, yo también”, “si tu hablas de aborto, yo también”, “si tu hablas de feminicidios, yo también”, “si tu eres vegetariana, yo también”, “si eres lesbiana, yo también”, sólo por mencionar algunas reivindicaciones. A esto se le agrega la etiqueta del radicalismo, lo pintan como un club al que aparentemente todas las mujeres pueden entrar, pero nunca lo lograran, ya que quienes se asumen desde esta posición siempre tiene la medalla dorada que las posiciona como las máximas exponentes del feminismo radical; con estas posturas, no hacen más que desacreditar y robar el trabajo de otras colectivas, organizaciones, mujeres que tienen años de experiencia, pero que nadie las visibiliza. En cambio las fempop no hacen mas que demostrar su falta de posicionamiento y ausencia de acciones concretas.

Proliferan este discurso de competencia, donde no dejan espacio o incluso discriminan a otras mujeres por identificarse en favor del movimiento LGBT, trans o por tener un posicionamiento liberal, haciendo aún mas profunda la disputa entre entre feministas liberales y radicales. Estás fempop creen que el radfem se dio por generación espontánea, cuando este posicionamiento llevó un proceso histórico, epistemológico nutrido de miles de experiencias de vida. No es sólo despertar un día y decidir ser radfem.

Cada experiencia feminista conlleva toda una vida, siglos para que su construcción, acompañado de un proceso individual y personal de cada feminista que contribuyó en la formación del feminismo.

Otra característica de las feministas pop es la ausencia en su totalidad de una crítica innata y autónoma. Se dejan guiar por memes, infografías y chismes de youtubers. Al movimiento feminista se le reconoce por su constante crítica al sistema patriarcal, Estado, cultura, económico, social, todos aquellos que denoten nuestra subordinación, pero esta tarea de crítica la reducen a chismes hacia otras mujeres o movimientos por no compartir su posicionamiento.

Criticar es proponer, repensar, reconstruir y cuestionar, esto es una invitación para reconocer qué es lo que estamos haciendo como nueva generación que se encarga de sobrevivir con apoyo del feminismo

¿vamos a vivir de memes? ¿vamos a sustentar el feminismo en chismes?, ¿vamos a tomar como referentes a mujeres que no proponen?, tal vez esto esta relacionado con el texto de Seyla Benhabib Feminismo y posmodernidad una difícil alianza, cuando habla de la transvalorización de valores en el feminismo. Al igual que ella, no criticó a las mujeres, sino a los nuevos posicionamientos pop, plásticos, cerrados.

Con estás reflexiones invito a repensar a quiénes leemos, preguntarnos que tipo de feminismo estamos construyendo y sobre todo que le vamos a dejar a las futuras generaciones. 

 

BiankaVerduzco

*Bianka Verduzco. Historiadora, feminista, fronteriza y abortera.
Foto: Ojo de gata

 

 

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