TACITA, NO MUTA

Por: Ana Valencia*

Para Sarah E. Melzer y Leslie W. Rabine, las mujeres de todos los levantamientos sociales, han tenido que pelear en dos frentes contradictorios: a lado de los hombres para conseguir una mejor sociedad y contra la supremacía masculina, cuando les han negado el acceso [1] a la misma.

Los siguientes son hechos por todes conocidos, aún en el marco de la difícil tarea de historiar a la mujer en el tiempo, por lo que se harán someras referencias. Iniciamos con la Revolución Francesa. En ella, las mujeres participaron activamente y lucharon por exigencias sociales y políticas generales. Sin embargo, quedaron fuera de este nuevo régimen cuando surgió una contradicción cierta: la Revolución que asentaba su justificación en la idea universal de la igualdad natural y política de los seres humanos, las excluía de este nuevo paradigma y la Constitución de 1793 [2],  legalizaba esta exclusión negándoles la ciudadanía, la igualdad y la libertad. 

Con la promesa de ser una alternativa atractiva de libertad para muchas mujeres [3], la Revolución Industrial iniciada en el siglo XVIII incorporó a la mujer al mundo laboral modificando los sistemas de trabajo, y haciendo que las relaciones de producción se condicionaran de forma sexuada y de subordinación, dando estatus secundario a las trabajadoras y significados opuestos a los términos hogar/trabajo y producción/reproducción [4], además de que, en cierto modo, las orilló a llevar a sus hijos a trabajar a las minas en condiciones inhumanas [5].

Contra la industrialización, surgió el movimiento obrero en Gran Bretaña, en el que la acción de las mujeres fue intensa. El Nuevo Sindicalismo que nació a finales del siglo XIX no se puede entender sin la participación de las mujeres [6] en huelgas combativas que despertaron a los trabajadores antes no organizados y evidenciaron su lucha junto a los hombres para mejorar las condiciones laborales en fábricas y minas. Aunque fue mayormente un sector discriminado y depreciado que cobraba salarios inferiores a los hombres y cuyas batallas, según autoras como Yannick Le Quentrec y Annie Rieu, fueron habitualmente silenciadas [7].

El papel de las mujeres en la Revolución Rusa fue crucial. Desde las obreras de Petrogrado, hasta la sangrienta Guerra Civil, salieron a las calles y se manifestaron junto a los hombres contra el capitalismo. Sin embargo, los camaradas del partido no veían con buenos ojos que hubiera secciones separadas de mujeres[8] y después de febrero, las mujeres desaparecen casi totalmente de la crónica como parte integrante del desarrollo de la revolución a lo largo de 1917 [9]. La posición de las mujeres no mejoró tampoco en los sindicatos, que se oponían a que trabajaran y tampoco logró abolir la dominación masculina. 

El Comunismo por su parte, reconoció a las mujeres como víctimas del capitalismo y redactó sendos discursos sobre ello [10]. Marx describió a la mujer como la más explotada, pero detalló poco explícitamente su condición, y cuando lo hizo fue dentro del contexto de la opresión de la clase trabajadora en general [11] ya que, la integración de las mujeres en la producción era lo que les permitirá emanciparse. Consideró que la opresión de la mujer se subsumía a la reproducción de la relación capitalista y terminaría cuando se diera fin a la propiedad privada y a la división en clases. 

Entre 1917 y 39, en el Continente Africano, las mujeres desarrollaron recursos de acción colectiva en defensa de sus intereses y de su sociedad en general. En los movimientos de liberación nacional en Argelia, Egipto, Nigeria, Mozambique, Angola o Namibia el movimiento de mujeres desempeñó actividades de soporte, combate y de resistencia anticolonial, sin embargo, la independencia nacional no siempre persiguió la implementación de la igualdad y la continuidad de las mujeres en las dinámicas políticas y sociales [12].

En Estados Unidos de Norte América a fines de los 60 se crea el Partido de las Panteras Negras en el que las mujeres tuvieron un alto protagonismo (un 70% de la militancia era femenina [13] en la organización junto con los hombres para defender los derechos de la comunidad negra en términos de clase.  Para muchos historiadores, el protagonismo de la mujer en el Partido fue más una estrategia política, que una realidad [14] ya que se relegó a la mayoría de las militantes femeninas a las labores asistenciales y educativas, escasamente en los puestos de decisión.

No cabe ninguna duda que los movimientos sociales feministas han tenido un lugar dentro de la política en el mundo. Sus acciones, han ocupado lugares cardinales en negociaciones de paz, en transiciones y en consolidaciones democráticas. La causa de la mujer casi siempre ha estado vinculada con los de la oposición civil y en conseguir una mejor sociedad. 

Pero a través de los siglos, hemos evidenciado que, a las mujeres, si no se nos enuncia, somos excluidas, hemos sido tácitas, subsumidas en las luchas, asumidas, se nos ha dado por supuestas, por eso, hoy más que nunca, se necesitan movimientos, instituciones, simbologías, conceptos y disertaciones rotundamente feministas, expresar con claridad desde cuándo, cómo, por y para qué estamos. 

Leer a la editora Sandra Barba “Tengo para mí que los hombres, ciudadanos e intelectuales, deben hacerse cargo de las omisiones de su patrimonio político; no basta con decirse liberal o democrático, hay que decirse feminista, con todas sus letras y de manera explícita” [15] me dejó pensando en lo expuesto en este artículo, y cómo la historia nos ha enseñado que las palabras que se sobreentienden en realidad desaparecen, que lo implícito no existe; que lo que no se nombra, solo acompaña, y que lo que no se determina, termina por excluirse. 

No implícitas, ni sin voz, sino rotundamente feministas.

REFERENCIAS:

[1].  Melzer Sara E. and Leslie W. Rabine Rebel Daughters. Women and the French Revolution. NY Oxford University Press. Disponible en: https://es.scribd.com/document/339661906/Sara-E-Melzer-Leslie-W-Rabine-Rebel-Daughters

[2]. Consultar en: http://www.diputados.gob.mx/biblioteca/bibdig/const_mex/const_fra.pdf (ACTA CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA, ARTÍCULO 4º)

[3]. Follett Chelsea. La Revolución Industrial y el empoderamiento de las mujeres Disponible en: https://www.elcato.org/no-menosprecien-las-fabricas-si-le-importa-el-empoderamiento-de-las-mujeres

[4]. Scott Joan W. La mujer trabajadora en el siglo XIX. Disponible en:  http://www.fhuc.unl.edu.ar/olimphistoria/paginas/manual_2009/docentes/modulo1/texto3.pdf

[5]. Así vivieron los niños y las mujeres durante la Revolución Industrial. Disponible en: http://laciudadelosmineros.blogspot.com/2014/10/mujeres-y-ninos-de-la-revolucion.html

[6]. Torns Teresa y Recio Carolina. Las mujeres y el sindicalismo: avances y retos ante las transformaciones laborales y sociales. Disponible en: https://ddd.uab.cat/pub/artpub/2011/131260/gacsin_a2011n16p241iSPA.pdf

[7]. LE QUENTREC, Yannick; RIEU, Annie en «Femmes élues et syndicalistes: une participation sous contraintes», Lien social et Politiques, n.º 47. https://www.ccoo.es/3084b7d41dc0f45bcc764205141a8814000001.pdf

[8]. Bonilla Vélez Gloria. Teoría feminista, ilustración y modernidad: Notas para un debate. Universidad de Cartagena. Disponible en: file:///C:/Users/Alex/Downloads/Dialnet-TeoriaFeministaIlustracionYModernidad-5810214.pdf

[9]. Trudell Megan Las mujeres de 1917 FeminismoPensamiento 13 noviembre, 2017 . Disponible en: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/las-mujeres-de-1917/

[11].Consúltese: https://www.marxists.org/espanol/tematica/mujer/autores/marx/

[12]. Nash Mary. Movimientos sociales de mujeres: perspectivas globales. Disponible en: http://fundacionbetiko.org/wp-content/uploads/2012/11/movimientos-sociales-de-mujeres-perspectivas-globales.pdf

[13]. Las Panteras Negras y el Feminismo. Diario Venceremos. Junio 2017. Disponible en: https://diariovenceremos.cl/2017/06/27/las-panteras-negras-y-el-feminismo/

[14]. González De La Fuente. Daniel. Relaciones de Género en el Partido Pantera Negra (1966-1982). Universidad Autónoma de Madrid. Revista Historia Autónoma. Disponible en: https://revistas.uam.es/historiaautonoma/article/view/390/394

[15]. Barba Sandra. Feminismo explícito: La Revolución francesa como ejemplo. Revista Letras Libres. Noviembre 2016. Disponible en: https://www.letraslibres.com/espana-mexico/politica/feminismo-explicito-la-revolucion-francesa-

** La imagen que acompaña este texto es de los movimientos sociales de mujeres en Irán antes de la revolución islámica, vía BBC

 

FOTO-2

 

*Ana Valencia es abogada especializada en derechos humanos, género y derecho internacional.

 

 

 

 

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