Diversidad familiar

*Por Luz Galindo

Esta es una reflexión sobre la diversidad familiar que es un tema de debate; ya que en estos días la sociedad mexicana se ha polarizado, entre quienes defienden que hay una sola forma de familia natural o tradicional y quienes consideramos que hay una diversidad de familias y todas tenemos derechos.

 

A lo largo de la historia, nos hemos cuestionado qué es la familia. Cuando se habla de familia en el imaginario social, en general se refiere a las familias biparentales constituidas por dos personas del sexo opuesto con hijas y/o hijos probablemente porque son las más reconocidas[1] en los diferentes ámbitos, social, económico, político, etc. Conforme las familias se reconfiguran se van reconociendo familias formadas por parejas sin hijas y/o hijos, las familias extensas, las familias compuestas, las familias monoparentales (Ordaz, Monroy & López, 2010). Pero las familias homosexuales y las familias homoparentales son las menos consideradas en todo tipo de tipologías, por lo que cabe reflexionar al respecto.

Gabriel Gallego (2010) refiere que en trabajos de diversas áreas se ha comprendido de forma “tradicional” lo que es una familia, por ejemplo, en el área de la demografíala familia se ve como un objeto de estudio a partir de tres supuestos básicos: la corresidencia, el parentesco y la heterosexualidad. Los supuestos básicos están insertos dentro de la heteronormatividad (Sedgwick, 2000), en donde se da por hecho que las familias están constituidas por un hombre, una mujer y por hijas/os. Es muy reciente que se consideren otro tipo de relaciones, por ejemplo, las poliamorosas (Rabell & Gutiérrez, 2012).

Cabe señalar que el concepto familia[2] ha sido cuestionado, estudiado y utilizado desde la heteronormatividad, excluyendo a quienes no cumplen las normas de la heterosexualidad[3]. Aunque el término ha cambiado, y actualmente tiene otras concepciones influenciadas por los feminismos, sigue entendiéndose como una pareja con hijas/os, básicamente heterosexual y monógama. Sin embargo, cabe preguntarse por qué las personas que no se “apegan” a esta concepción se consideran una familia. Como señala Laguna (2013) seguramente se debe a que, en su universo simbólico, es lo que conocen y reproducen como una familia, es querer ser parte de lo que se marca como normatividad. Por lo que me parece importante proponer la reconfiguración del significado de familia.  Considerando a Ángeles Haces y Oscar Laguna coincido en que la familia es aquella en la que existen personas diversas, con relaciones filiales consanguíneas o no, que forman un grupo de personas (dos o más), que habitan el mismo espacio de forma continua o esporádica, que tienen vínculos de diversa índole y en donde es importante el apoyo entre quienes la forman.

Con esta definición podemos hacer referencia a una amplia gama de diversidad familiar, por ejemplo las familias del mismo sexo, que pueden o no tener hijas e hijos. A estas familias se les ha llamado homoparentales, que es un neologismo creado en 1997, en Francia, por la Asociación de Padres Gay y Lesbianas [APGL] para designar toda situación familiar en la cual al menos un padre se autodefine como homosexual” (Gross, 2009: citado en Laguna, 2013:43; Gross, 2003).

El 3 de febrero de 2007, dicha asociación auspició un Debate Público y Científico en el que participaron diversas/os especialistas, entre las/los que destaca Maurice Godelier, quien comentó que la homoparentalidad es una creación europea y de América del Norte de fines del siglo XX. Este antropólogo francés dijo que “la homoparentalidad es una novedad histórica ligada a dos transformaciones fundamentales de la cultura occidental: el hecho de que, desde el siglo XIX, el hijo está cargado de valores nuevos que modificaron profundamente el deseo de hombres y mujeres por tener hijos, y el hecho de que en el ámbito científico, la homosexualidad ya no se considera como una patología por la medicina y como una perversión por la psicología” (Chemin, 2007: sp, citado en Laguna, 2013: 16).

Con respecto a la homoparentalidad, Oscar Laguna (2013) hace una división de dos proyectos en los arreglos parentales, el atlántico y el franco-latino. El primero se refiere a que quienes investigan, utilizan el término porque proviene de países ligados a la cultura anglosajona. Le nombra así, explica, “por el vínculo geográfico e histórico entre el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá y para evitar nombrarle de alguna manera que pudiera considerarse neocolonialista” (Laguna, 2013: 43). El franco-latino porque el término homoparentalidad se acuñó en Francia y se ha utilizado en los países de ascendencia latina, como señala Laguna (2013).

Siguiendo esta reflexión, Andrea Angulo, en su tesis doctoral, refiere que las familias homoparentales “son aquellas cuyas figuras parentales están conformadas por personas del mismo sexo. Se refiere tanto a las parejas gays y lesbianas que, como pareja, acceden a la maternidad o paternidad, como también a las familias constituidas por una pareja gay o lesbiana que educa y vive con los hijos de alguno de sus miembros, producto de una relación heterosexual previa” (Angulo, 2013: 49).

Ahora bien, el término homoparentales se ha usado para incorporar a las familias de mujeres y hombres homosexuales, pero se han ido realizando especificaciones como la de Elizabet Vendrell (2014) que para referirse a su propia familia, formada por dos mujeres madres emplea el término lesboparental, y la Red de Madres Lesbianas en México (2014) le nombra lesbomaternidades, lo que marca una diferencia entre las familias de mujeres y hombres. Por lo que, quizá se podría decir que las familias homoparentales están integradas por familias de hombres y las familias de mujeres con hijas e hijos; las familias lesbomaternales las integradas por mujeres con hijas e hijos y las familias homopaternales las integradas por hombres con hijos y/o hijas.

Lo anterior se ha debatido y se seguirá reflexionando, pues es un tema en construcción, debido a los cambios en las teorías, en el desarrollo de las investigaciones y la visibilización de los derechos de estas familias en los diversos ámbitos de la vida cotidiana.


*Luz Galindo es Doctora en Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México. Ha colaborado en espacios gubernamentales, de la sociedad civil y académicos en diversos lugares como España, Portugal y México. Sus intereses de investigación son las políticas públicas, usos del tiempo, diversidad familiar y la perspectiva de género. Correo: lzgalindo007@gmail.com

Notas

[1] Esto es, que históricamente han sido las más conocidas, a las que se hace más referencia pero nunca han sido únicas.

[2] Lo que se considera familia puede variar en cada cultura en el mundo; lo que implica que hay muchos significados de ella.

[3] Como lo señala Monique Wittig en su trabajo El pensamient hèterosexual (2000).

Referencias

Angulo Menassé, Andrea. (2013). Práctica psicológica y salud en familias homoparentales en México. Tesis doctoral, México: UAM-Xochimilco.

Gallego, Gabriel. (2010). Demografía de lo otro. México: Colmex.

Gross, Martine. (2003). L’homoparentalité. Paris: Vendôme.

Haces, María de los Ángeles. (2006). ¿Maternidad lésbica? ¿Paternidad gay?: del autorreconocimiento homoerótico al ejercicio parental. Una aproximación antropológica a las homofamilias. Tesis para obtener el grado de doctora en antropología. México: CIESAS.

Laguna Maqueda, Oscar Emilio. (2013). Arreglos parentales de los varones gay en la Ciudad de México: ¿desestabilización o continuidad? Tesis doctoral, México, DF: UAM-Xochimilco.

Ordaz, Guadalupe, Monroy, Lilia y López, Martha. (2010). Hacia una propuesta de política pública para las familias en el Distrito Federal. México: INCIDE social.

Sedgwick Kosofsky, Eve. (2000). Sex in Public. En A dialogue on love, Lauren Berlant and Michael Warner, 547-566.

Rabell Romero, Cecilia y Gutiérrez Vázquez, Edith Y. (2012). ¿Con quién vivimos los mexicanos? Coyuntura demográfica, No 2, 35-39.

Aviso: El texto anterior es parte da las aportaciones de la Comunidad para la sección Sororidades de Feminopraxis. La idea es dar libre voz a lxs lectorxs en este espacio. Por lo anterior, el equipo de Feminopraxis no edita los textos recibidos y no se hace responsable del contenido-estilo-forma de los mismos.  Si tú también quieres colaborar con tus letras, haz clic aquí para obtener más detalles sobre los requisitos.

2 comentarios en “Diversidad familiar”

  1. Pocas personas komo tu gracias por luchar por la igualdad d genero y mas aun por intentar hacer entender k las familias homoparentales son iguales y comunes km las otras

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s