Etiqueta: aborto

NOMBRAR PARA TRANSFORMAR: la colonialidad en las prácticas políticas feministas

Por Dra. Gabriela Bard Wigdor*

Durante décadas el movimiento feminista argentino pelea por instalar social y judicialmente la urgencia de la legalización y efectivo acceso al derecho a interrumpir un embarazo no deseado por parte de las mujeres y sujetos potencialmente gestantes. Gracias al activismo y a años de investigaciones feministas, a la ocupación de las calles y debates públicas, este junio del año 2018, se logró una importante, aunque parcial victoria: la media sanción en diputados para la ley que propone legalizar el acceso a un aborto seguro, gratuito y en hospitales público. De esta lucha mucho se habla y más se ha escrito en este tiempo, pero quiero abordar el debate desde un nuevo punto de vista, planteando por lo menos por dos motivos principales: Continue reading “NOMBRAR PARA TRANSFORMAR: la colonialidad en las prácticas políticas feministas”

Editorial julio 2018

Estamos comenzando la segunda mitad del año y como cada mes, en Feminopraxis queremos reflexionar sobre temáticas que impactan la vida cotidiana de las mujeres y niñas no sólo en México sino en el resto del mundo. En este sentido, y siguiendo la costumbre de conmemorar fechas importantes, queremos reflexionar acerca de las luchas por la despenalización del aborto; mismas que durante el mes de junio nos demostraron la fuerza implacable que los grupos feministas y LGBTTTIQ+ han tenido en Argentina. Es de suma importancia no perder de vista estos acontecimientos internacionales ya que esta lucha no es local ni particular de Argentina, sino que involucra a casi todos los países latinoamericanos. Continue reading “Editorial julio 2018”

Mi cuerpo no es público.

El 21 de agosto se dio un gran paso en la historia de millones de mujeres en las diferentes luchas feministas, son ahora 4 los países de América Latina y El Caribe que NO han cambiado sus políticas autoritarias y misóginas para seguir prohibiendo algo que desde tiempos de antaño se ha practicado, preservando estas leyes lo único que se logra es que nuestras vidas sigan corriendo peligro, que nuestro futuro se vea opacado y que nuestra salud se atrofie. Continue reading “Mi cuerpo no es público.”

Editorial (julio)

Estamos en julio y nuevos debates se ponen sobre las mesas de diálogo feministas. Por un lado, en México, éste mes celebramos 62 años de haber conquistado el voto femenino, lo que nos motiva a plantear que “elegir y poder ser elegidas” no implica elegir sobre nosotras mismas y nuestros cuerpos; ya que en nuestro país la mayoría de los estados penalizan la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Continue reading “Editorial (julio)”

Y veremos vaginas sin censura

La curiosidad comenzó con los tocamientos que nosotras mismas nos dábamos por placer, por conocer la grieta (dijera Doris Lessing) de donde provenía el origen de la vida humana. Luego quedamos inmortalizadas en el arte rupestre, las ánforas griegas, los frescos egipcios, las piedras talladas de las diosas aztecas, en las maderas de las diosas africanas, los palacios, templos y lienzos asiáticos. Nuestros cuerpos estaban expuestos, nuestra desnudez y también nuestras vaginas. Pero luego vino ese periodo de oscuridad donde las mujeres como sus cuerpos y sus olores, fueron censurados, legislados, arropados con discursos colonialistas, imperialistas, nacionalistas y moralistas.

Por muchos siglos nuestras vaginas eran un hueco al que daba miedo tocar y mucho más explorar con nuestros dedos, con espejos. Alabadas, agredidas, violentadas; nuestras vaginas, una raja, un secreto a voces de una historia que apenas se va contando, y el arte va ayudando a reconocernos en esas texturas, en esas representaciones de nuestro ser. Podemos decir que hoy estamos en un momento de la historia donde la vagina es utilizada (como concepto, como preocupación, como realidad problematizada) como punto de partida para explorar lo que ha sido ser una persona con una vagina a lo largo de la historia.

Este 2017, la youtubera británica Florence Schechter comenzó una campaña para abrir el Museo de la Vagina (https://www.vaginamuseum.co.uk/) en Londres. Pues si. Su trabajo comenzó cuando supo que en Iceland hay un museo dedicado a los penes, y todo el concepto museográfico es mostrar una visión del arte y la historia desde una perspectiva falocéntrica (eso no nos sorprende), por lo que Schechter se preguntó por qué no un Museo de la Vagina? En su búsqueda, encontró que hay museos dedicados a la menstruación y a conocer el cuerpo femenino por su trato obstétrico relacionado a la salud y la natalidad, pero nada que celebrará o hiciera reflexionar sobre las vaginas. Y así comenzó su cuenta de Instagram (vagina_museum). En varias entrevistas Schechter expresó:

“Las vaginas requieren su propio museo para ayudar a las mujeres a conocer más sobre su salud, su placer y tomar conciencia de éstas (vaginas)”.

Por el momento, el museo sigue siendo un proyecto de interacción virtual. Ya encontrando instalaciones, se piensa abrir tres salas o galerías: una dedicada a la ciencia, otra a la cultura y otra la historia de las vaginas.

“Estoy realmente interesada en explorar no sólo cómo funcionan los ovarios, sino también las partes más ambiguas del tema. Explorar cosas como la sexualidad y la identidad de género y temas polémicos como la anticoncepción, el aborto, la masturbación y el consentimiento.”

“En la sección de cultura vamos a tener pinturas de vaginas y ejemplos en la literatura y la música, y por supuesto que discutiremos sobre la mutilación genital femenina, la violencia doméstica, la esclavitud sexual y los abortos selectivos al sexo. Exploraremos sociedades no patriarcales, no son sexistas; nos gustaría dar una visión amplia de cómo las mujeres son tratadas en el mundo.”

Así que más adelante ya les diremos cómo va prosperando o qué retos tiene este proyecto que ya nos despierta curiosidad. Mientras tanto, les dejamos una lista de otros museos y recursos a lo largo del mundo donde, si bien no son dedicados exclusivamente a las vaginas, tienen un  acercamiento desde los diversos materiales que ahí se encuentran.

**La imagen que acompaña este texto es de la artista Suzanna Scott (@suzanna_scott) de la colección ‘Coin Cunts’ que se presentó en la ciudad de México en la exposición colectiva ‘Lee mis la{V}ios’ en la ex Iglesia de Corpus Christi, del 31 de marzo al 14 de abril de 2017.
***Las citas de Florence Schechter, fueron traducciones del inglés al español de:

Ddeser

La Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (Ddeser) está conformada por mujeres y jóvenes activistas, comprometida con la construcción de una sociedad que viva, difunda, defienda, exija y vigile el respeto a los derechos sexuales y reproductivos. Esto se traduce en el derecho a elegir cómo, cuándo, dónde y con quién ejercer la sexualidad, incluyendo el acceso al aborto legal y seguro.

Continue reading “Ddeser”

Marchas de Mujeres (1): El lunes negro en Polonia.

Magdalena Oldziejewska  es una activista polaca y voluntaria en Feminist Library. Ella fue una de las mujeres que impulsaron la manifestación frente a la Embajada de Polonia en Londres cuando miles más lo hicieron en la plaza principal de Varsovia en el llamado lunes negro en el otoño de 2016. ¿La razón del paro? La propuesta de ley sobre la prohibición del aborto en Polonia no importando cual fuera la causa ni la decisión de las mujeres. Esa propuesta de ley llevó a miles de polacas, y mujeres de otras latitudes en solidaridad, a salir a las calles vestidas de negro, con sombrillas y altavoces, gritando entre otras consignas: “Necesitamos doctores no misioneros.” ¿A qué referiría esa consigna?
Aunque la libertad religiosa está garantizada, lo mismo que la diversidad religiosa, en la práctica Polonia vive una fragilidad laica. Lugar de origen del papa Juan Pablo II, Polonia poco a poco, después de la caída del socialismo real en Europa Oriental, vio recuperar fuerzas de un conservadurismo religioso cristiano: desde el cristianimo ortodoxo, pasando por el cristianismo católico y las vertientes protestantes. El conservadursimo religioso no es privativo del cristianismo católico; ahora con la inauguración de la era Trump, también el cristianismo protestante está girando a un conservadurismo sin precedentes. Nuestros países de América Latina ya experimentan esas batallas contra el Estado laico y los derechos colectivos. En cierto sentido se vive un contexto similar a Polonia: leyes públicas sustentadas en visiones y valores religiosos que niegan los derechos y las elecciones personales, sobre todo de las mujeres y las personas no binarias.
Con claros criterios morales conservadores, a nivel estructural, los sistemas políticos van girando cada vez más hacia modos de vida que correspondían a la Baja Edad Media. Las mujeres fueron asociadas con lo pecaminoso, perverso y de ahí la urgente necesidad de administrar sus cuerpos, sus “humores”, sus presencias. La Iglesia, los señores feudales  y después las monarquías no sólo eran dueños de las tierras, sino las instituciones que decidían el destino de los cuerpos: decidían que vidas valían la pena vivir y cuales no… ¿Les suena?
A quienes en algún momento de nuestra vida las leyes, las instituciones, las enseñanzas o mandatos nos han negado la voz, derechos o dañado nuestra dignidad, no nos quedó otro camino que hacernos justicia por nuestra propia mano y aparecimos en el espacio público reclamando algo que nos correspondía por el hecho de estar vivas: nuestra autorrepresentación y la posibilidad de generar cambios a favor de la vida digna. Cuando las palabras, los diálogos, las iniciativas, las políticas públicas y los cabildeos nos han fallado, hemos recurrido a la acción directa. Cuando las instancias legales se agotan y nos envilecen, la acción directa es un poderoso instrumento de lucha. Si nos organizamos, si tenemos un horizonte compartido, ¡Claro que podemos! ¡Mujeres del mundo, a una voz YA!
El paro nacional tendió puentes de solidaridad y empatia. Mujeres irlandesas, italianas, españolas y latinoamericanas en Londres fueron quienes más nos sentimos interpeladas por ese lunes negro. Quizá porque compartimos una “herencia cultural” donde el peso de los valores cristianos siguen siendo frente de batalla a pesar de declararnos sin religión, no podemos permanecer en silencio y sin indignarnos cuando leyes claramente clericales se ponen en marcha. Afortunadamente después de acciones directas, cabildeo y solidaridad internacional, la propuesta se detuvo de momento. Y así como las polacas salieron a las calles, cuando en Londres se organizó la marcha #NiUnaMuertaMás, ellas también se solidarizaron y salieron a las calles con nosotras de manera presencial y virtual.
ni-una-menos
Para saber más sobre esta lucha,  síguelas por Facebook: https://www.facebook.com/ddldn/
Aún sigo viendo a Magda y la última vez le invité a compartir la experiencia de la lucha de las mujeres polacas con un colectivo de mujeres latinoamericanas del cual soy parte. Ella ha dicho que sí. Seguro será por estos días.
Finalmente quiero decir que si hoy yo estoy viva y gozo de una maternidad no impuesta es gracias a que desde el principio, tuve la opción de tener hijos o no. Mi pareja no decidió mi destino como madre, ni tampoco alguna institución o mandato. Fue una elección personal, y aún así me practiqué un aborto. No, no tengo ni pena, ni culpa. Tuve la opción y por eso estoy viva… Pero ese no ha sido el caso de otras hermanas alrededor del mundo. Por eso entiendo que gran parte de la agenda de colectivos feministas, se aferran a lograr este derecho para todas: sea la que sea su condición de vida, puedan acceder al aborto sin ningún tipo de coacción, ni culpas. Seguimos sacando biblias y rosarios de nuestros ovarios.
magda
Magda en el Paro de Mujeres Polacas en Londres.

 

-Jael de la Luz