Por Mónica Ceja*
Estoy harta de sentirme insegura cada que camino sola, de tomar caminos más largos porque la calle está oscura y me da miedo ser atacada, de no poder salir sin un gas pimienta en el bolso o las llaves entre los dedos a modo de manopla, de que desconocidos me griten palabras morbosas que jamás pedí, de que me chiflen o que un desconocido me de los “buenos días” mientras recorre mi cuerpo con su mirada asquerosa. Estoy harta de ser más selectiva en la ropa que usaré cuando voy a salir porque lo admito, suelo pensar en que si uso short me gritaran más cosas a comparación de cuando uso pantalón.
He vivido situaciones violentas de acoso callejero, tanto verbales como físicas que atacan e inquietan mi intimidad, a absolutamente nadie la hace sentir bien, mucho menos nos hace sentirnos “hermosas”, basta de excusas, no son halagos, basta de normalizar y minimizar estos comportamientos.
Me llaman exagerada, pero lo único exagerado aquí, es que el machismo siga vigente en pleno 2017.
* Mónica Ceja es ferviente creyente del amorentre mujeres como primer arma, feminista a gritos, un poco poeta y un poco ilustradora. Vive en Colima, MX.
Todas estamos cansadas del acoso, todas! no eres exagerada en absoluto!
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