De brujas a aborteras: Los conocimientos de mujeres como herencia

Bianka Verduzco*

Sabemos que el conocimiento de las mujeres en el tema de aborto, sexualidad y control natal fue una propuesta por mujeres que en su momento fueron perseguidas y estigmatizadas. Sobre las brujas, inclusive en la actualidad, se pueden ver rastros de esta persecución en la imagen de la acompañante de aborto seguro, es por ello que en estas breves reflexiones se busca crear una lazo entre los conocimientos que crearon las brujas y las experiencias como acompañante de aborto seguro.

Las brujas se encuentran en un limbo entre la historia y el mito, posiblemente hay muchas leyendas sobre los aquelarres, hechizos, vestimenta, que generan estereotipos y que arrancan del discurso histórico a estas mujeres que autoras diversas han buscado reivindicar. Un elemento que perdura en la rama de estudio de la historia de las mujeres es la escasez de fuentes que aquellas dejaron, pues como se sabe, hubo un periodo entre la construcción de los estados-nación y la ilustración en donde hubo una criminalización de las mujeres que tuvieran algún tipo de conocimiento diferentes al científico-masculino; por ende la caza y eliminación de las brujas provoca la ausencia de un cúmulo importante de saberes.

Silvia Federicci propone que la caza de brujas es parte del proceso del capitalismo donde el Estado y la iglesia condenaron los conocimientos que han creado las mujeres, iniciaron una campaña basada en el miedo que condena y estigmatiza a las mujeres que tuvieran un perfil de brujas. Las mujeres que se consideraban brujas eran empíricas, pobres, que tenían diversos conocimientos como perfumistas, curanderas, parteras o nodrizas. Estas mujeres son pioneras en el tema de la ciencia moderna y el conocimiento del cuerpo femenino, pues tenían amplios conocimientos sobre aborto, sexualidad y herbolaria.

La cacería de brujas no es por temor al conocimiento en si, sino por que estos saberes estaban en manos de las mujeres, entonces no es sólo una lucha entre las clases sociales, sino entre los sexos, puesto que las mujeres fueron perseguidas y excluidas por la iglesia y el Estado debido al uso que estás le daban a lo saberes. Esta caza fue legitimada y organizada por las clases dominantes, eliminando cualquier rastro de conocimientos, lo que provocó una eliminación de las mujeres y la llegada del hombre al mundo de la medicina, es una caza basada en la misoginia. Se construye un imaginario donde el conocimiento de la mujer es basado en la experiencia; por lo tanto, por. ser un un conocimiento “mágico”, no fue válido; en cambio el conocimiento del hombre es médico, científico y legitimo. Se trata de un punto de quiebre donde los conocimientos masculinos se consideran únicos, llegan al punto de excluir en su totalidad a las mujeres del mundo de la medicina hasta llegar a ser los predilectos en los temas del obstetricia ginecología.

Ahora bien, veamos este tipo de políticas en contra de las mujeres en la actualidad, se supone que la caza de brujas perdura, según Norma Blazquez, durante cuatro siglos ( XIV-XVIII), ¿pero por qué parece que en México e inclusive algunos países de América Latina las mujeres que ejercen derechos y saberes sobre su cuerpo, son perseguidas o señaladas por la iglesia o el Estado?

Actualmente las acompañantes de aborto seguro se han posicionado como las mayores defensoras del derecho al aborto, a una maternidad deseada; apoyan, acompañan, brindan información sobre derechos reproductivos a cualquier mujer.

En toda América Latina hay redes de mujeres, que pudieran asemejarse a los aquelarres de las brujas, posiblemente esta analogía es anacrónica, pero es una propuesta para comprender que la persecución de las acompañantes de aborto seguro puede tener sus raíces en desde el siglo XIV en Europa, y que todo el estigma y carga sobre la brujería llega a América Latina con la conquista.

No es casualidad que en la actualidad el aborto sea penado con cárcel, que niñas sean obligadas a parir, causa de violaciones; que en algunos países de América Latina ni siquiera existan causales de aborto legal. Frente a todo esto y más, las acompañantes de aborto seguro buscan generar conocimientos basados en la experiencia. Se trata de crear un circuito con información de mujeres para mujeres. Pero también vemos muy presente el desarrollo de grupos provida que señalan a las mujeres que abortan, no es casualidad que en México busquen implementar leyes como el Pin Parental, donde se busca presentar como opcional en las escuelas los temas relacionados con la sexualidad.

Otro tema puede ser como la medicina moderna estigmatiza el tema del aborto. Frente a la postura feminista que presentan las acompañantes de aborto seguro, pues nos hemos encontrado con médicos que desconocen el tema del aborto, algunos que brindan información incorrecta o que sólo se dedican a crear miedo frente a las mujeres que buscan información segura y científica en el tema de aborto.

Las acompañantes de aborto seguro se han dedicado a construir conocimiento desde la horizontalidad y el feminismo, pues la medicina se ha vuelto un obstáculo en el camino de los derechos de las mujeres. En nuestras sociedades se observa la medicina como el principal lugar desde donde se puede hablar de interrupción de embarazo, cuando desde hace siglos las brujas, parteras o acompañantes aborteras ha demostrado que sólo las mujeres sabemos lo que nos ocurre en nuestro propio cuerpo.

La caza de brujas estuvo presente como un arma política, pues el conocimiento de las mujeres era condenado. Este periodo de la historia demuestra indicios sobre el tema de la criminalización del aborto, pues a las mujeres que abortaban las hacían perecer inclusive en la hoguera. Ahora no hay fuego, pero si cárcel ya sea para las mujeres que interrumpen su embarazo o para las que ayudan en este proceso; por ello la importancia de poner una imagen masculina en la rama de la gineco-obstetricia. Los médicos varones son enviados por el Estado para vigilar el vientre femenino.

Como reflexión final, se hace la advertencia a les lectores que no se busca equiparar a las acompañantes de aborto seguro con las brujas, pero sí se hace el intento por encontrar, rastrear y conectar las dinámicas en las que estamos inmersas las mujeres que deciden acompañar o abortar.

Referencias

Silvia Federicci. El Calibán y la bruja.

Norma Blazquez. El retorno de las brujas: incorporación, aportaciones y críticas de las mujeres en la ciencia.

Barbara Ehrenreich y Deirdre English. Brujas, parteras y enfermeras. Historia de unas sanadoras.


*Bianka Verduzco es Bianka Verduzco. Historiadora, feminista, fronteriza y abortera.


Foto: Ojo de gata

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